Cuando Ronaldinho dejó Querétaro, el club mexicano se dio a la tarea de remplazar a la estrella brasileña con su compatriota Robinho, que para entonces jugaba en Brasil y tenía menos años de edad que cuando Dinho llegó a la Liga MX. Los Gallos Blancos aceptaban desembolsar una alta cifra por la ficha del delantero carioca, pero había un obstáculo: en China estaban dispuestos a doblar la oferta. Al final, el atacante fichó por el Guangzhou Evergrande, quien le ofreció un salario de 1.1 millones de dólares mensuales como sueldo, imposible para el mercado mexicano.

El rival de América en el Mundial de Clubes es el nuevo rico del futbol. Evergrande Real State Group, dueño del Guangzhou, invirtió en el último lustro al menos 264.2 millones de dólares entre fichajes (136.7 millones), la compra de la franquicia (15.5 millones) y la academia de futbol más grande del mundo (112 millones), como ellos mismos han denominado al complejo donde entrenan 2,400 niños, de entre nueve y 16 años, a cargo de 22 entrenadores españoles, alemanes y holandeses, además de chinos.

La llegada de Robinho a la Superliga China, a pesar del palmarés del brasileño, no representaba sorpresa mayor, ya que en los últimos cinco años el torneo chino se pobló de futbolistas sudamericanos, algunas promesas del futbol de la región Latinoamérica y de los mejores jugadores del este asiático.

La progresión del futbol en el dragón asiático va acorde con la llegada de mejores jugadores, más gasto en fichajes y altos salarios. La Confederación Brasileña de Futbol reportó que en el periodo 2003-2010, 134 futbolistas brasileños migraron al futbol chino, donde la mayoría provenía de clubes de divisiones inferiores.

Quien rompió el mercado fue precisamente Guangzhou, que en el 2010 cerró el acuerdo por Muriqui, mediocampista que le costó al club 2.5 millones de billetes verdes. Hace un año, durante el mercado de transferencias de invierno, el campeón de la Champions League de Asia gastó 34.6 millones de dólares, que lo ubicó en la tercera plaza de los clubes que más gastaron en la ventana de fichajes.

Desde entonces, pasaron del lugar 18 en el gasto conjunto como liga (25.8 millones de dólares), al sexto lugar a nivel mundial que ocuparon la temporada pasada (156.5 millones).

Guangzhou Evergrande, el símil millonario de América en el futbol chino, regresa al Mundial de Clubes tras obtener el cuarto lugar en la edición del 2013. El pentacampeón de China se enfrenta a Águilas respaldado por la inversión millonaria de sus dueños y de un país que quiere irrumpir en el futbol mundial.

China invierte 590 mdd en el futbol internacional

Con presencia en las ligas de Inglaterra, España, Holanda y Francia, inversores chinos han desembolsado 590 millones de dólares en la participación accionaria de clubes de futbol del viejo continente o en la adquisición total de algún equipo.

Recientemente, empresarios del país asiático pagaron 400 millones de dólares por 13.1% de las acciones del Manchester City. La intervención del presidente de China, Xi Jinping, declarado aficionado al balompié y quien instauró la práctica obligatoria del deporte en el programa escolar básico, ayudó a la negociación entre las partes.

En los casos de Espanyol y Atlético de Madrid, además de la compra de acciones, incluye patrocinios de marcas chinas. El dinero del dragón asiático es el nuevo jugador del balompié internacional.

[email protected]