Giants los unió tres temporadas como asistentes de Bill Parcells y ambos partieron del equipo posterior al título en el Super Bowl XXV. Una compilación de 345 victorias en más de medio millar de encuentros, más 15 presencias en playoffs, es el cartel en dos décadas de Bill Belichick y Tom Coughlin desde que asumieron cargos como entrenadores titulares en la NFL.

En 17 temporadas como head coach, Belichick ostenta 192 triunfos y 103 derrotas, incluida su marcha en playoffs. Al frente de Pats, desde el 2000, su registro es de 155-59, nueve pases a finales, 16-6 en esta instancia y una tercia de trofeos Vince Lombardi. Con Cleveland (1991-1995), su marca fue de 37-45, con 1-1 en postemporada.

Su lema es que el conocimiento equivale al poder, el que conozca más será quien ejecute mejor y gane , afirmó vía teleconferencia, Álvaro Martín, narrador de ESPN Deportes, al referir dónde se sustenta la notoriedad de Belichick.

Por otra parte, Raúl Allegre, expateador de Giants en la década de los 80, afirmó que para Bill ningún detalle del juego pasa desapercibido.

Coughlin supo cambiar el método

Luego de ocho concursos al frente de Jacksonville y números de 72 ganados y 64 reveses, con cuatro presencias en postemporada y marca de 4-4 en la misma, Tom Coughlin llegó en el 2004 con los de la urbe de hierro, donde además de adjudicarse un título de la NFL (2007) ha logrado 81 éxitos y 57 caídas, con cinco viajes a playoffs y saldo de 7-3 en dicha instancia.

Allegre afirmó que Coughlin (153-121) es una persona muy rigurosa, meticulosa, pero que tiene un lado humano. Él se dio cuenta de que sus métodos no eran los adecuados; su filosofía no cambió, sólo la manera de implementarla .

En NY, de 1979 a 1990, Belichick fue coordinador defensivo, de apoyadores y de unidad secundaria. Coughlin estuvo a cargo de los receptores de 1988 a 1990.

Ambos tomaron una estructural en la que han crecido de manera individual y han dado su sello en la manera de guiar jugadores , detalló Allegre.