La Liga Premier se tambalea, pese a ser por su poderío una big five leagues de Europa. Su capacidad de generar ingresos y atraer al mejor talento mundial con salarios más elevados pende ahora del Brexit, que podría complicar su negocio.

La Asociación Inglesa de Futbol (FA) quiere aprovechar el posible fin de la libre circulación de personas en el territorio del Espacio Económico Europeo para favorecer a los jugadores locales endureciendo los criterios para obtener permisos de trabajo en el futbol. La Liga inglesa ha forjado su éxito comprando a los mejores astros de todo mundo, atraídos por los generosos salarios.

La proporción de futbolistas de Reino Unido e Irlanda en esta Liga va en continuo descenso y representa sólo 41%; mientras que los del resto de la Unión Europea suponen otro 41%, necesitarían ahora el mismo permiso laboral que los foráneos. Los jugadores no pertenecientes al ámbito comunitario representan 18 por ciento. Con el Brexit, 59% de los jugadores pasaría a ser extranjero.

La Universidad de Harvard aporta un dato concluyente: 591 de 1,022 fichajes de jugadores (casi 58%) transferidos a la Premier desde su inicio en 1992 no habrían calificado para un permiso de trabajo en el momento de sus pases al Reino Unido. Para obtener ese permiso laboral, los extracomunitarios deben haber jugado entre 30 y 75% de los partidos de sus respectivas selecciones en los dos años anteriores a su fichaje.

Mario Resino, director en el área de Sports de KPMG Abogados, entiende que “se establecerá un periodo transitorio para adaptar las nuevas condiciones aplicables a jugadores que venían disfrutando de la condición de comunitario, para que no deban cumplir con carácter inmediato los requisitos aplicables a extracomunitarios”.

Si Reino Unido no sigue en el Espacio Económico Europeo, la Premier no podrá fichar a futbolistas de 16 años, como sí se permite entre clubes de la UE. Tendrá que esperar a que cumplan 18, lo que influirá a la vez a los canteranos, lo que engloba a jugadores (aunque no sean británicos) que hayan militado en un club al menos tres años antes de los 21. Actualmente muchos comunitarios se consideran locales porque ficharon antes de la mayoría de edad, algo que podría vetarse tras el Brexit.

La FA quiere que los clubes tengan un mínimo de 8 canteranos en la plantilla de 25, limitando las opciones de los no británicos. Esto beneficiaría a su selección, pretende reducir de 17 a 12 el tope de futbolistas formados fuera de Reino Unido, permitiendo, a cambio, el libre fichaje de extranjeros.

Libra

Su depreciación frente al euro ante la incertidumbre del Brexit ya ha impactado en los fichajes para los clubes, que deben gastar más para fichar el mismo talento. Por el gasto, podrían elevar el costo de las entradas y los derechos de televisión.

Televisión

Fuera de la Unión Europea, la Premier no tendrá la obligación de ofrecer diferentes lotes a múltiples operadores, lo que revolucionaría el mercado. En caso de un monopolio para favorecer a las telcos británicas se verían también afectados los precios de los abonos de televisión.

Problemas para aficionados

Los ciudadanos británicos viajan hasta ahora sin problemas por el territorio de la UE para ver partidos de Champions o Europa League. La facilidad para viajar acaba con el Brexit y elevaría el precio por los visados. La Premier es la prioridad en las negociaciones, pero son más los deportes afectados: Fórmula 1, el rugby, golf y atletismo.