En 10 de las 50 entidades de Estados Unidos donde no se aplica el impuesto a atletas profesionales, en cinco Estados tiene sede algún equipo de las cuatro principales ligas (MLB, MLS, NBA y NFL).

La proporción que se cobra a los atletas es distinta según la entidad, y el rango va de 2.90% (Dakota del Norte) a 13.3 por ciento (California).

California es la entidad que más franquicias alberga, con 19. Mientras que Florida que es sede de 10 franquicias, es un territorio en donde no se aplica dicho impuesto.

Un deportista profesional paga impuestos federales y estatales. En el caso de este último se le conocer como jock tax o impuesto de los deportistas, lo cual pagan según el estado en donde jueguen como visitante y la cantidad a pagar es distinta.

El origen del impuesto data de 1968 en California por una apelación a la ley tributaria de atletas profesionales de Dennis Partee, jugador de los Chargers.

Lo anterior se relacionó con la cantidad que podía reclamar el estado a un deportista no residente por lo que había generado durante su estancia.

La solución fue que California podría retener una cantidad por el porcentaje de los días de trabajo de un deportista (no residente), bajo la fórmula de días laborables en el estado entre el total de los días de trabajo por los ingresos anuales.

Para 1991 el tema volvió a surgir después de que los Lakers pierden ante Chicago (4-1) en las Finales de la NBA. La justificación de aplicar el impuesto es casi la misma, autoridades consideraron que jugadores de los Bulls obtenían sus mayores ganancias en California.

Ahora, prácticamente todos los estados en donde hay franquicias profesionales cobran dicho impuesto.

En el 2010, en California se estima recaudaron 171.7 millones de dólares de atletas que se enfrentaron a los equipos locales, de acuerdo con cifras de The Boston Globe.

Por ejemplo, en la NFL tienen disponible para jugadores y familiares un curso de finanzas en donde los orientan respecto a los impuestos.