El fin de semana fije bien su mirada al púgil mexicano Óscar Valdez, pues antes de iniciar su pelea por un lugar en el medallero, él se persignará. ¿Otro ejemplo? Siempre antes de que inicie el juego, el basquetbolista LeBron James lanza el talco que usa para las manos al aire, luego levanta la cabeza, abre los brazos y deja que caiga sobre su rostro.

Es la religión, los rituales, una parte imprescindible de los atletas , dijo el doctor Josué Tinoco en charla sobre la psicología social de la religión, uno de los temas que le apasiona e incluso lo hizo acreedor a una mención honorífica y otros reconocimientos, antes de volverse profesor de múltiples universidades como la UAM y la UIA, y miembro de diferentes sociedades de profesionistas.

Uno podría creer que los atletas, seres superdotados, no tienen supersticiones, pero hemos visto a algunos dedicar una oración, agradecer una medalla... ¿Qué papel juega la religión y creencias en los Juegos Olímpicos?

Para algunos atletas, los referentes religiosos son parte imprescindible de su vida. Incluso sus acciones, logros y expectativas son regulados por la idea de una entidad divina. Las concentraciones humanas nos muestran las diferencias culturales y políticas, pero sobretodo las de pensamiento.

Los atletas cumplen con sus rituales en virtud de que al momento de su participación esperan un favor divino en el resultado, esperan que le dé un plus a su actuación. Los atletas llegarán al extremo de pretender justificar sus logros, pero sobretodo sus fracasos.

La Villa cuenta con el Centro Interreligioso, con espacios de culto para las religiones. ¿Qué tan importante es para la tranquilidad mental el aspecto religioso?

Los atletas saben que están bajo la mirada de su país, de su cultura y de sus esperanzas familiares; por ello, algunos buscan relajarse. Otros buscarán estar lo más alejados posible del contacto físico, así que requieren tener un espacio ecuménico que les permita encontrar la tranquilidad espiritual.

¿Pueden competir a 100% de su capacidad los atletas que para contender faltaron a sus creencias? Los atletas musulmanes estaban en su disyuntiva sobre el Rámadan…

La preparación que tienen previa a la justa olímpica requiere no sólo fortaleza física, también requiere que consideren la posibilidad de no cumplir con sus rituales o de establecer contacto con gente de pensamiento diferente. La flexibilidad que puedan o no tener para cumplir sus ritos debe ser valorada desde antes, incluso, negociada con las autoridades.

Es difícil imaginar unas olimpiadas en países islámicos, con participantes mujeres u hombres en leotardos o trajes deportivos diminutos, cuando la norma cultural plantea una indumentaria específica. Hace unos años hubo una fuerte polémica porque unos turistas estaban besándose y fueron llevados a juicio dadas las prohibiciones locales.

En Beijing 2008 el COI había permitido el ingreso de libros de carácter religioso; sin embargo, para estas olimpiadas se prohibió cualquier material religioso impreso. ¿Es un paso atrás?

Las normas de competencia deben de ser lo más homogéneas sin caer en privilegios para unos u otros, pues para poder llegar a ser verdaderamente mundiales deben de considerar las diferencias culturales de todos los países.

llanely.rangel@eleconomista.mx