Sin esa cabellera afro que le brindó el mote del León de la Metro, Leonardo Cuéllar, estratega de la Selección Mexicana Femenil, entrevistado por El Economista admite que nunca se imaginó dirigir a este conjunto que ahora se ha vuelto su vida .

Cuando le preguntaban el porqué de esa cabellera, Cuéllar aseguraba que quería marcar la diferencia, actualmente como estratega de la Selección Femenil ya la hizo. Llevó a México al Mundial de Estados Unidos 1999, se hizo de una medalla de plata y una de bronce en Juegos Panamericanos, además del tercer lugar de la Copa Oro en el 2002 y el octavo lugar de los Juegos Olímpicos de Atenas. Ahora clasificó al Mundial de Alemania para este 2011.

Cuéllar quién inició como futbolista su carrera en el club UNAM con apenas 18 años, afirma que el tiempo, cuando eres deportista, se va muy rápido , y cuando menos lo esperaba, después de pasar por cuatro diferentes clubes y haber disputado 104 partidos como Seleccionado Nacional, su carrera como profesional del balompié había culminado.

Con nostalgia el técnico retrocede 13 años de su vida para rememorar su llegada al Tri Femenil. Que sin titubear afirma fue más por destino que por gusto propio.

Enrique Borja que en aquel entonces era Presidente de la Federación Mexicana de Futbol, me invitó a participar, al principio simplemente lo acepté con buenas intenciones, pero sin darme cuenta fue creciendo en mí el deseo de volver algo sólido la idea de que las mujeres mexicanas formaran parte de los representativos .

Así Cuéllar inició su preparación para tomar el timonel de la alineación femenil incluso tomó cursos en Psicología Aplicada al Deporte en la Universidad Estatal de California. Pero reconoce entre la teoría y la práctica hay un abismo y dirigir a mujeres en lugar de hombres le significó un reto aún mayor.

Por supuesto que el trato es diferente, cuando empecé en la Selección estábamos lidiando con un género que estaba luchando por una aceptación para participar en este deporte e incluso ahora en la actualidad está en constante lucha con la sociedad y, además, está peleando por crecer .

Poco a poco, Cuéllar empezó a hacer prosperar lo que era un proyecto en incubadora y las características de las jóvenes que iba reclutando le hicieron valorar más su labor.

Las mujeres mexicanas tienen carácter, pasión, deseo de sobresalir y las que juegan futbol quieren retarse a hacer algo diferente .

Ahora el estratega se siente orgulloso de ver cómo ha crecido el proyecto de futbol femenil, ya que después de 12 años México logra participar de nueva cuenta en el Mundial.

Soy lo suficientemente necio para no arrojar la toalla , culmina.