El boxeador Rogelio Romero, de la división de los 81 kg, se despidió de Tokio 2020, al caer ante el cubano Arlen López, quien fue campeón en Río 2016, por decisión unánime. El boxeo mexicano atraviesa una brecha de medallas olímpicas, desde Sídney 2000, sólo Christian Bejarano (Sídney 2000) y Misael Rodríguez (Río 2016) se han colgado una medalla.

Es un peleador muy bueno. Tenemos mucho que aprender. Son personas muy dedicadas al boxeo y muy humildes”, dijo Romero sobre su rival.

En los cuartos de final Romero fue superado por la vía de los puntos 5-0, con los cinco jueces calificando 30-27 a favor del cubano.

Romero también hizo un llamado a un mayor apoyo del boxeo amateur en su país: “Debido a la pandemia estuvimos más de un año sin combates. Y no es lo mismo enfrentar a un campeón olímpico que una pelea en un gimnasio”.

A esta edición de los Juegos Olímpicos sólo acudieron tres pugilistas mexicanos por vía de la clasificación en el ranking. Romero cerró la participación mexicana luego que las púgiles Brianda Tamara Cruz y Esmeralda Falcón también fueron eliminadas prematuramente.

El boxeo es una de las disciplinas que más medallas olímpicas ha dado a México, acumula un total de 13, sólo por detrás de las 15 que han cosechado los clavadistas. Sin embargo, en las últimas tres décadas ha habido un estancamiento, en las últimas 8 ediciones de los Juegos, el deporte sólo ha traído 2 medallas.

¿A qué le atribuyes que siendo uno de los deportes olímpicos más exitosos de México, haya habido una carencia de medallas en las últimas tres décadas?

“Los países tienen que invertir y para todos los deportes. En el caso del boxeo siempre hemos tenido muchas dificultades por la falta de apoyo. (...) Existen un sinnúmero de competencias internacionales que es lo que les va dando esa experiencia a los muchachos y que tienen la perspectiva de terminar en Juegos Olímpicos, es un proceso de formación y yo creo que esa es la parte en la cual hemos carecido en estos últimos años por parte del gobierno federal, en tratar de dar ese impulso”, dijo a El Economista Radamés Hernández, entrenador de la boxeadora Brianda Cruz.