Barcelona.BARCELONA.- El Barcelona pidió al Real Madrid que "no traspase los límites de deportividad" porque de lo contrario, se vería obligado "a romper relaciones", en una declaración institucional de su presidente, Sandro Rosell, que el Real Madrid lamentó en un comunicado.

En una conferencia de prensa, Rosell comenzó hablando de "la mejor temporada deportiva de la historia" del club, gracias a los 15 títulos logrados por los distintos equipos "de una manera que es aplaudida y admirada en el mundo".

En cuanto a las "muchas provocaciones recibidas" por parte de un sector de la prensa y por el Real Madrid, "decidimos mantenernos firmes en dos convencimientos: había que preservar por delante de todo los intereses deportivos del equipo y cumplir con la responsabilidad social que tenemos como representantes de unos 180.000 socios", explicó Rosell.

El presidente del Barcelona se refirió a "acusaciones que fueron premeditadas y que sólo tenían el objetivo de lograr fuera del campo lo que no se podía conseguir dentro", acusaciones que "se dimensionaron con los altavoces de determinados medios de comunicación, sin ningún rigor ni escrúpulo".

Rosell añadió que "somos ejemplo de conducta por millones de personas, especialmente los niños" y agregó que su eterno rival, el Real Madrid, "traspasó todos los límites de la necesaria rivalidad deportiva, dirigiendo acusaciones a nuestro club, sin ningún tipo de fundamento".

Rosell se refería a las acusaciones del entrenador del Real Madrid, el portugués José Mourinho, sobre la presunta ayuda de los árbitros que habrían facilitado los títulos del Baróa, sobre todo en la Liga de Campeones, así como las veladas acusaciones de dopaje, lanzadas en marzo por la radio Cadena Cope.

Según esta emisora, que citó a un "interlocutor" no identificado, "el Madrid tampoco entiende que haya otros médicos, de dudosa reputación, que también están trabajando con el FC Barcelona".

La Radio pidió disculpas posteriormente y el Barcelona presentó una demanda contra la misma.

"La rivalidad (con el Real Madrid) continuará la próxima temporada, pero no permitiremos que se vuelvan a traspasar los límites de la deportividad. Porque el fútbol merece una competición limpia y el Barcelona hará todo lo necesario para preservarla", advirtió Rosell.

"El Real Madrid C. F. lamenta las desafortunadas manifestaciones del presidente del F. C. Barcelona, que entiende son motivadas por la presión que sufre la junta directiva por parte de un determinado y cercano entorno mediático, que reclama una actitud de agresividad hacia nuestro club", afirmó el equipo blanco en un comunicado oficial.

El Madrid recuerda que, en su momento, desmintió las insinuaciones de la cadena Cope y destaca que fue el Barcelona "ante la presión mediática antes señalada, la que en un hecho sin precedentes en las relaciones entre clubes, acudió a UEFA para presentar una asombrosa denuncia contra el entrenador del Real Madrid C. F".

Mourinho tiene previsto comparecer ante el comité de apelación de la UEFA el próximo 29 de julio, tras ser sancionado con cinco partidos de suspensión, tres de ellos firmes, por sus "declaraciones inapropiadas" tras el partido de ida de las semifinales de la Liga de Campeones contra el Baróa el 27 de abril (derrota 2-0) cuando sugirió ayudas arbitrales al Barcelona.

"A pesar de este hecho sin precedentes y de estas declaraciones del presidente del F. C. Barcelona, y por el bien del fútbol, el Real Madrid C. F. va a seguir trabajando para mantener las mejores relaciones con el F. C. Barcelona, como lo hace habitualmente con todos los clubes de España y del mundo", concluyó el Madrid.

EISS