El atletismo ha arrojado los primeros casos comprobados de dopaje en Tokio 2020. Tras la detección y expulsión de la velocista nigeriana, Blessing Okagbare, el 31 de julio, tres días después se ha revelado un segundo caso en el lanzador de bala, Benik Abramyan, representante de Georgia, una ex república soviética.

El dopaje del lanzador también corresponde a las pruebas realizadas el 31 de julio por parte de la Agencia Internacional de Pruebas (ITA, por sus siglas en inglés), el organismo externo que acompaña al Comité Olímpico Internacional (COI) durante los exámenes de Tokio 2020.

Según informó la ITA, el análisis del representante de Georgia muestra la presencia de dehydrochloromethyl testosterona y metandienona, pertenecientes al grupo de los anabolizantes androgénicos, además de tamoxifen, inscrito en el de hormonas y moduladores metabólicos.

Su sanción llegó a pocas horas de la ronda clasificatoria de su especialidad el 3 de agosto. Ahora, el lanzador tiene la opción de solicitar el análisis de la muestra B y a presentar un recurso ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), pero mientras eso sucede se encuentra suspendido provisionalmente.

El primer caso de dopaje en esta edición de los Juegos Olímpicos también se dio en el atletismo y durante las pruebas del 31 de julio.

Se trata de la nigeriana, Blessing Okagbare, quien fue expulsada luego de ser el primer caso de doping confirmado por la Unidad de Integridad de Atletismo (AIU), organismo que indicó que a la velocista africana se le detectó “hormona de crecimiento” en un control previo al inicio del evento.

A través de un comunicado, la AIU confirmó la exclusión de la nigeriana de la prueba de 100 metros. “La AIU suspendió provisionalmente a Blessing Okagbare de Nigeria, con efecto inmediato después de que una muestra fuera de competencia recolectada de la velocista dio positivo en la hormona del crecimiento humano, una sustancia prohibida en la Lista Prohibida de la WADA 2021”, indicó el reporte que la entidad difundió en su cuenta de Twitter.

Además, en el informe, la AIU confirmó que la muestra fue tomada antes del comienzo del proceso olímpico de la deportista. “La AIU recogió la muestra de Okagbare durante una prueba fuera de competición el 19 de julio. El laboratorio acreditado por WADA que analizó la muestra notificó a la AIU sobre el análisis adverso. El hallazgo fue al mediodía, hora de Europa Central, este viernes 30 de julio. La deportista fue notificada del hallazgo analítico adverso y de su suspensión provisional esta mañana en Tokio”.

La nigeriana llegó a Tokio 2020 con la séptima mejor marca de la temporada tras registrar 10.89 el 6 de julio. En Beijing 2008, se consagró subcampeona olímpica en salto en largo.

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