Después de ocho meses sin ver a un fan en las gradas del estadio Akron, la Liguilla y el Clásico Nacional son la motivación para iniciar la prueba piloto para el reingreso de asistentes, algo que el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, dijo que no conoce.

Las puertas se abren a 5, 800 personas, que representan el 12% de la capacidad del estadio de las Chivas (46, 000 butacas), con el permiso del gobierno del estado de Jalisco, de la Liga MX y de los dueños del club.

¿Es correcto hacerlo? Hay, de entrada, riesgos a considerar: la curva de contagios en el país está en repunte, Jalisco permanece en semáforo naranja y es una época de tendencia a enfermedades respiratorias por el descenso de temperaturas.

“No hay que abrir lo no indispensable. Hay que dar pasos hacia adelante, pero el naranja no es una semaforización para aperturas. La tendencia es hacia rojo porque es la temporada invernal, en la que se presentan más casos de influenza y tan solo estar al aire libre es un riesgo para enfermedades respiratorias virales”, explica a El Economista Isabel Villegas, Jefa de Epidemiología e Infectología clínica en el Instituto Nacional de Perinatología.

No es la primera invitación a una congregación en un estadio este año, ya ocurrió en Sinaloa con el futbol y el beisbol, con incluso más personas. El Teodoro Mariscal, casa de los Venados de Mazatlán, y el Kraken abrieron en un 30% del aforo. El estadio de futbol con capacidad para 25,000 espectadores se estrenó en octubre en las jornadas 14 y 15 del torneo y permitieron la entrada de 5, 500 aficionados en el primer juego y de 6, 200 en el segundo. El estadio Victoria, de Necaxa, en Aguascalientes, lo intentó una vez en temporada regular y recibió a 5, 047 asistentes.

Chivas se tomó dos días para hacerlo posible, primero con la noticia de la apertura del estadio, posteriormente con los protocolos de distribución de aficionados, la venta de boletos, y las horas de acceso al estadio.

En primer lugar, aclaró que bloqueará las dos primeras filas inmediatas al terreno de  juego para guardar distancia con jugadores, cuerpos técnicos, árbitros y staff. Las personas de palcos tendrán un límite de cinco personas; a los usuarios multianuales se les podría cambiar su butaca habitual para mantener la distancia y los Chivabonos de la temporada pasada tendrán permitido comprar hasta dos boletos.

Todo es digital, los boletos en Omniticket.mx y la reventa también regresó. En la plataforma StubHub, se ofrecieron precios en un rango entre 6, 000 y 30, 000 pesos durante el martes.

“El aforo no está mal (5,800 personas) pero están llamando a la gente a concentrarse en una misma hora y lugar. La oportunidad de sentarse separados dentro del estadio no está mal, pero importa desde que la persona sale de casa, cómo se traslada y qué tipo de material se ocupa para el protocolo sanitario”, analiza la infectóloga.

El club informó que el ingreso al estadio inicia tres horas antes del partido y los que llegan en auto serán guiados desde el estacionamiento hasta su butaca. Cada asistente debe llenar un formulario digital que Chivas publicará en sus redes, sin el cual no se permitirá el acceso. Además, se pide que el fan use cubrebocas quirúrgico o KN95 durante toda su estancia en el estadio y prohíbe puntualmente la venta de alimentos y bebidas, así como el ingreso a menores de 16 años y mayores de 60.

El anuncio del lunes por la noche por parte del gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, junto al dueño del club, Amaury Vergara, y Pablo Lemus, alcalde de Zapopan, tenía otros detalles.

“Medidas muy estrictas para controlar ingresos y salidas (...) un ejercicio de muestreo, aplicar pruebas en el estadio y capacidad para hacer un seguimiento epidemiológico a través de las plataformas que va a desarrollar Chivas para saber quiénes fueron al estadio y dónde se sentaron. Se puede hacer este piloto como un ejercicio de evaluación”, señaló el gobernador Alfaro.

“No es claro, de entrada ya moviste  a 5, 800 personas al mismo lugar, y ¿es muestreo de cómo les va en el estadio o muestreo de sangre o saliva para hacer las pruebas rápidas? porque esas tardan hasta 15 minutos en dar resultado. ¿A cuantas personas se les aplicarán?”, cuestiona la infectóloga.

Villegas habla también de detalles más precisos:

• Se toma la temperatura en la frente, que es en el lugar adecuado porque hay menos grasa corporal.

• Los tapetes no hacen la diferencia, el gel antibacterial debe ser certificado y no se debe pegar el dispensador en las manos de todas las personas, además de lavarse las manos y no tocarse nariz ni boca.

• Que el tipo de cubrebocas que lleven los fans no sean de válvulas, ya que no protegen a los demás de las secreciones ajenas y sería lo ideal que, si les dan cubrebocas, se lo coloquen encima del que traen.

• Que el aficionado responda los formularios con la verdad, de si tuvo Covid-19 o convive con adultos mayores o enfermos.

• Que se haga el QR del registro de salud, donde se ingresa el número de teléfono y los datos que se envían a la Agencia Digital de Innovación  Pública.

Fuentes de Mazatlán FC consultadas por este diario señalan que la experiencia en el ingreso de fans dejó boletos agotados,una inversión mayor por la apertura y bastó con el registro de los datos personales de los abonados, a quienes llamaron para ofrecerles boletos.

“Nos fue bien en el experimento de los dos partidos, no hubo una correlación de contagios. Los boletos contra Juárez y Monterrey se vendieron en tres horas y apelamos a la educación de la gente, y la que no tenía cubrebocas fue desalojada. En la señalética, el equipamiento con cubrebocas, gel antibacterial por persona que regalamos y cubrebocas se gastaron más de 2.5 millones de pesos, que es una inversión única. A ese gasto, se debe sumar el de la operación del estadio en un día de partido, que le cuesta al Akron unos 600, 000 pesos”.

La tecnología que mencionaba el gobernador Alfaro que proporcionará el club trata de las plataformas de registros de aficionados. Chivas le dio prioridad a los abonados que están registrados en las plataformas del CRM del club, que no puede enlazar los datos clínicos de los asistentes.

“En el Kraken se tomaron las medidas, temperatura, los geles antibacteriales y la gente fue respetuosa, no nos metimos en camisa de 11 varas para decir que vamos a tener un control con tecnología”, dijo la fuente.

En semáforo amarillo se permitiría el acceso de fans a los estadios, pero antes de llegar a eso, las autoridades locales pueden decidir lo contrario y el futbol en México motiva a hacerlo. El gobierno federal da el voto de confianza.

marisol.rojas@eleconomista.mx