Hervé Renard, con el semblante de un palyboy, al borde del banquillo, posa con los brazos cruzados, fijando la mirada al centro de la cancha. Siempre con una camisa blanca, inmaculada, que utiliza desde el 2012, cuando consiguió con Zambia la Copa Africana de Naciones, con la etiqueta de sorpresa, no favoritos, derrotaron en la final a Costa de Marfil, que incluía a Didier Drogba, Yaya Toure, Salomón Kalou, entre otros.

“Esa camisa me ha dado suerte siempre, así que lo único que me preocupa realmente, antes de cada partido, es que esté limpia para poder usarla. Uno no debe correr riesgos innecesarios”, expresó el técnico francés años después, cuando buscaba con la selección marfileña repetir la hazaña de la camisa blanca, ganar una Copa Africana.

“Brujos blancos” es el nombre común con el que identifican a los técnicos extranjeros —principalmente europeos— en selecciones africanas. Hervé Renard consiguió regresar al combinado nacional de Marruecos a un mundial de futbol después de 20 años, ya que desde Francia 1998 los Leones del Atlas, como se les conoce, no asistían a una Copa del Mundo.

En el historial de los últimos cuatro mundiales de futbol, 13 de los 20 técnicos en selecciones africanas son extranjeros.

Para Rusia 2018, los entrenadores foráneos vuelven a ser mayoría, ya que además de Renard, el argentino Héctor Cuper con Egipto y el alemán Gernot Rohr con Nigeria, disputarán el Mundial de Rusia 2018.

“Han dejado una muy buena plataforma; debería sentirse orgulloso de sí mismo como entrenador”, expresó Kalusha Bwalya, presidente de la federación de futbol de Zambia a la BBC.

La inestabilidad en los proyectos deportivos es una de las razones por la que las selecciones africanas no pueden sostener generaciones exitosas. De los últimos cuatro mundiales, Camerún acumulaba tres presencias consecutivas, pero no asistirá a Rusia 2018; ahora es la selección de Nigeria la que más continuidad ha tenido con presencia en Brasil 2014 y Rusia 2018.

“En África existe la imagen del brujo blanco, sobre las ventajas que tiene en la capacidad de resistir a las presiones étnicas o políticas”, señala Pascal Boniface, investigador de estudios geopolíticos.

No es un síntoma menor, Hervé Renard era técnico de la selección de Angola cuando el país organizaba la Copa africana y la selección de Togo fue víctima de un atentado terrorista. El entrenador francés tuvo que renunciar ese mismo año por la falta de pago de la Federación Angoleña de Futbol.

Aunque Hervé Renard se hizo de un nombre en el futbol africano, entrenadores con reconocimiento internacional como Sven Goran Erikson, Roger Lemerre, Carlos Alberto Parreira y Héctor Cuper, al frente de selecciones como Costa de Marfil, Túnez, Sudáfrica y Egipto.

Además de Marruecos, la selección de Egipto regresará al Mundial de futbol después de 28 años, de la mano de Héctor Cuper, entrenador argentino. Los estrategas extranjeros se afianzan en el continente africano, de la mano de la jerarquía y respeto de los técnicos foráneos.