Lectura 3:00 min
Primer trimestre del año perdido en creación de empleo
Entre enero y marzo la generación de empleo registró un saldo negativo en generación de empleo con respecto al cierre del año pasado; el empleo formal es el único con contracción.

Entre enero y marzo la generación de empleo registró un saldo negativo en generación de empleo con respecto al cierre del año pasado.
El primer trimestre del año fue perdido en creación de empleo, con los resultados de marzo, el mercado laboral reporta 227,155 plazas menos que lo observado en el cierre del año pasado, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE). Especialistas advierten que esto refleja una mayor vulnerabilidad y menos dinamismo.
“El primer trimestre parece haber sido un periodo de oportunidad desaprovechada en términos de generación de empleo. Destaca una clara moderación en el ritmo de creación de empleo. Si bien no necesariamente se observa una destrucción masiva de puestos en términos acumulados, sí hay una pérdida de tracción frente a trimestres previos”, comenta Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil de Monex.
Te puede interesar
El empleo formal fue el más afectado pues entre enero y marzo registró una caída de 230,199 puestos formales, mientras que se sumaron 2,964 empleos informales.
“Este deterioro en el mercado laboral al cierre del primer trimestre de 2026 confirma que México sigue atrapado en un ciclo de baja eficiencia mientras la tendencia de informalización no se revierta”, considera Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base.
De acuerdo con Janneth Quiroz, la generación de empleos en el primer trimestre de este año parece haberse concentrado en segmentos de baja productividad, mientras que los más formales o de más valor agregado registran estancamiento o incluso retrocesos.
Por ejemplo, el sector industrial o secundario perdió 551,054 puestos de trabajo en marzo respecto a febrero. En sus subcomponentes, la caída más fuerte se reportó en la industria manufacturera con 384,837 puestos eliminados. La construcción perdió 185,263 plazas y la industria extractiva y de la electricidad generó 19,046 puestos nuevos.
“Este conjunto de señales apunta a un mercado laboral menos dinámico, más vulnerable y con menor capacidad de sostener el crecimiento económico”, resume Quiroz.
Entre los factores que orillaron a desaprovechar el primer trimestre en la creación de empleos en México la especialista menciona una moderación en la demanda global que pega a la industria manufacturera mexicana.
En lo interno, el consumo privado muestra “señales de fatiga” luego de una racha de crecimiento. Además, la cautela de la inversión privada que enfrenta incertidumbres por factores internos y externos.
“Estos elementos limitan la capacidad de las empresas para expandir su plantilla laboral, privilegiando eficiencia sobre crecimiento” agrega Quiroz.
Una menor generación de empleo formal puede provocar un menor dinamismo del consumo, lo que afecta negativamente la economía, añade.
“Los datos refuerzan la narrativa de que México transita por una fase de desaceleración, donde el impulso de los motores tradicionales de crecimiento es cada vez más limitado”, advierte Quiroz.



