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Usar la IA como “copiloto” en el trabajo, habilidad que requieren estudiantes para el mundo laboral
La educación media superior debe preparar a los alumnos en habilidades y capacidades humanas para aprender a pensar con la inteligencia artificial, recomiendan especialistas.

La IA es una herramienta útil, pero no sustituye la necesidad de habilidades humanas. Foto: Generada con IA
La inteligencia artificial cambiará el mundo laboral, pero la formación de los futuros trabajadores pondrá énfasis en desarrollar las habilidades humanas para que usen las herramientas como un copiloto que los asista, no que los sustituya, coincidieron especialistas
Pensar con la inteligencia artificial (IA) es la base de la enseñanza para preparar a los jóvenes que hoy cursan la educación media superior, para trabajos que aún no existen o serán rediseñados, comentaron expertos durante el panel Jóvenes, inteligencia artificial y futuro del trabajo, ¿qué habilidades importarán realmente, organizado por Prepa Tec Milenio.
“Debemos formar a los estudiantes no para usar herramientas de inteligencia artificial, sino a pensar con ellas”, consideró Yasminda Peña, directora académica de Prepa Tecmilenio.
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El uso de la IA en el mundo laboral es cada vez más frecuente. En 2025, 37% de los profesionales en México reconocieron que utilizaron alguna herramienta de inteligencia artificial como ChatGPT, Copilot o Midjourney, en sus tareas diarias, dice el estudio Talent Trends de PageGroup.
Hacia 2030, el Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés) estima que 162 millones de empleos cambien y se generen 170 millones más en el mundo por la incorporación de la IA, según su informe El futuro del trabajo 2025.
Desde una postura tradicional, la educación media superior tendría que formar a los estudiantes sólo en cómo usar la herramienta de IA más actual. Sin embargo, la velocidad con que avanza dejaría obsoleta la formación obtenida en las aulas.
En ese contexto, la apuesta de la educación media superior es enseñar a los alumnos a pensar críticamente con la inteligencia artificial y no sólo capacitarlos en el uso de la herramienta del momento.
“Ahora pesa mucho más entender más el contexto, el saber pensar, ser analítico. Veo la inteligencia artificial como un copiloto. Lo más importante es aprender a pensar,” consideró Miguel Silva, fundador de Time to Hire.
De ahí que la apuesta sea incorporar el uso de la IA a las aulas de bachillerato para enseñar a resolver problemas con la asistencia de la tecnología y no delegar el resultado final.
Enseñar a ser humanos, el reto de la educación ante la IA
El reto de la educación media superior es formar a los estudiantes en habilidades y capacidades humanas para trabajar con la inteligencia artificial.
Los trabajos del futuro demandarán humanos que sepan comunicarse, tengan criterio para discernir entre las opciones que ofrezca la IA, tomar decisiones e incluso que sepan identificar y gestionar emociones, en suma, el factor humano.
“Ese toque humano de entender si la persona no solamente trae las capacidades técnicas, pero también esas habilidades suaves de comunicación, de adaptación al cambio, de qué tanto o no tienen desarrollado un espíritu colaborativo, me parece que son cosas muy importantes que desde las bases educativas deberíamos de estar trabajando”, dijo Román Rodríguez, CHRO de Henco.
La IA ofrece respuestas inmediatas que en ocasiones no son precisas, ni confiables, ni veraces, por lo que el pensamiento crítico será una habilidad altamente valorada por los empleadores para discernir entre lo falso, lo correcto y lo útil, comentó Yasminda Peña.
“Desde escoger la herramienta precisa, desde discernir si lo que me está dando la IA es correcto o no, útil, relevante, si está sesgado, esa es la parte de pensamiento crítico”, enfatizó.
La adaptabilidad al cambio es una habilidad que debe incluirse en la formación de los estudiantes de bachillerato. Ante un avance tecnológico constante y un aumento de la incertidumbre, los futuros trabajadores deberán adaptarse a ellos.
Los especialistas coincidieron en la necesidad de incorporar habilidades socioemocionales para que los jóvenes enfrenten los cambios, toleren la frustración y sepan gestionar sus emociones en entornos inciertos, como el mundo laboral.
“Hay capacidades que nunca van a morir, como la adaptación al cambio, comunicarse con liderazgo, interpretar lo que arroja la inteligencia artificial, el espíritu de colaboración para llegar a un mismo objetivo; todas estas capacidades van a persistir en el tiempo”, dijo Román Rodríguez.
Los estudiantes reconocen la importancia de la tecnología y del uso de la inteligencia artificial, pero ellos mismos han puesto el foco en la necesidad de no perder ni dejar a un lado la parte humana en sus procesos formativos.
“Los jóvenes están requiriendo esa conexión personal. Es tanta la sobrealimentación de la tecnología que ya piden el contacto uno a uno también y lo más importante, no saben cómo pedirlo. Lo están viendo como ‘qué bonita la tecnología, pero no perdamos la parte humana”, explicó Abimael Reséndiz, director nacional de Preparatoria Tec Milenio.



