El regreso a las actividades del Circuito Nacional 4x4 ocurrió en la última semana de enero y la primera de febrero de 2021. Con un riguroso seguimiento del protocolo de protección contra el coronavirus, el equipo de Bosco's Camp organizó la primera ruta del año con restricciones en las que el primer punto fue un número reducido de participantes, así como portar en todo momento el cubrebocas.

La convocatoria resultó un éxito y aunque el número de interesados era grande, la nueva realidad no permitió más que a 15 vehículos, por lo que se tuvo que dividir en dos fines de semana. 

Agua, el desafío

La ruta Huachinango es muy especial entre las fechas del calendario nacional 4x4 porque más allá de superar zanjas, rocas, grava o lodo, el objetivo es cruzar y transitar por diferentes ríos que tienen como principales retos la profundidad y las corrientes. De esta forma el pueblo mágico de Huauchinango, ubicado en la Sierra Norte de Puebla, fue sede de la primera ruta Jeep 2021. Se dieron cita diferentes modelos entre los recién lanzados Gladiator y Wrangler Unlimited hasta otros como JL, TJ y Cherokee por mencionar algunos.

La caravana se reunió bajo el nuevo protocolo de sanidad en el hotel Mi Ranchito, un lugar lleno de historia y tradición que opera desde el año 1948 manteniendo intacto su estilo, pero remodelado para ofrecer comodidad a sus huéspedes. Resulta muy relajante para todo aquel que escapa de la ciudad y del estrés diario porque está ubicado en medio de la naturaleza, y fue justo en ella en donde los exploradores completaron del desayuno para después recibir las indicaciones básicas de técnica de conducción, cuidados a observar durante la jornada, así como un repaso de la ruta a seguir.

Durante la reunión se recalcó la importancia de evitar invadir los plantíos de pimienta y mango, así como el de tener especial cuidado y precaución de no tocar a la ortiga, una planta que abunda en el lugar y que puede causar trastornos serios a la salud como fiebre, mareos y malestar general. Después el equipo técnico y staff de Bosco's Camp hizo la revisión técnica de cada vehículo, desde el funcionamiento correcto de luces pasando por la verificación del funcionamiento de la caja reductora y revisión del nivel de lubricante, hasta la comprobación del equipo de seguridad básico como llanta de refacción, cables para pasar corriente, entre otros.

A las 9 de la mañana la caravana salió del hotel sede rumbo a Tuxpan, Veracruz. El primer tramo comprendió 35 kilómetros por autopista para luego desviarse hacia el poblado Tacubaya. La ruta 4x4 comenzó con el cruce del Rio Blanco en medio de un clima húmedo a 250 metros m.s.n.m, con temperatura promedio de 27 grados centígrados.

El contingente avanzó tras cruzar el primer cauce y siguió hacia el norte. El sistema de navegación de los organizadores fue fundamental para mantener la dirección correcta pues recordemos que el objetivo de una ruta 4x4 es adentrarse en la naturaleza y abrir nuevos caminos.

La técnica de conducción, a diferencia de otros ecosistemas, fue precisa porque el agua no es el mejor aliado de los 4x4 ya que además del peligro de que pueda colarse al interior del motor, también pone en riesgo a otros elementos mecánicos como los diferenciales en caso de que no estén bien sellados. El modo 4 Low (reductora) fue necesario en todo momento combinado con el bloqueo de diferencial para vencer a la corriente y piedras dentro de los varios cauces que cruzaron los vehículos. En algunos de ellos la profundidad llegó al 1.30 metros. En este punto solo los vehículos equipados con snorkel tuvieron la posibilidad de pasar por zonas más profundas pero obligados a seguir las indicaciones de Juan Bosco, el líder de ruta. 

Los dos modelos Jeep último modelo mostraron sus amplias capacidades todo terreno durante el día. Recordemos que cuentan con la certificación Trail Rated, misma que avala que cuenta con 5 elementos imprescindibles en un vehículo Jeep: Tracción (4low), Capacidad de vadeo, Articulación de suspensión, Ángulos de entrada, ventral y salida.

A favor de las comunidades

A todos los participantes se les solicitó que de forma voluntaria llevaran despensas, juguetes nuevos y ropa en buen estado y limpia con el objetivo de entregarlas a los pobladores. La labor altruista se llevó a cabo a lo largo de toda la ruta y fue muy gratificante para los exploradores entregar los regalos entre los habitantes de los poblados y rancherías aledañas al paso de la caravana y ser testigos de la emoción al abrir cada uno de los presentes.

Foto EE: Cortesía

Regreso

A mitad de la tarde los participantes celebraron la tradicional Hora de la comida en la que cada tripulación lleva alimentos y bebidas extra para intercambiar con el resto de los participantes. Para evitar aglomeraciones, todos los alimentos se colocaron al centro del lugar y las personas pudieron acercarse por turnos. Antes de las 4 de la tarde inició el regreso. Tras 8 kilómetros de conducción 4x4 en los que se cruzaron varios cauces de río, fosas de diferentes profundidades y luego de circular por terrenos de complejidad media, la caravana tomó autopista para retornar al hotel sede. La distancia recorrida total superó los 90 kilómetros. 

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kg