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Yucatán lanza "Herencia Maya": innovador modelo financiero para blindar su biodiversidad
La iniciativa, cobijada por la plataforma mundial Enduring Earth, fortalecerá la gestión institucional de más de 580 mil hectáreas de áreas naturales protegidas, con un fondo inicial de 12.6 millones de dólares.

Areas naturales de Yucatán.
En lo que representa un hito sin precedentes para la política ambiental, la conservación de la biodiversidad y la arquitectura financiera pública en México, el Gobierno del Estado de Yucatán ha formalizado el lanzamiento de la iniciativa "Herencia Maya". Este programa de gran escala blindará de manera permanente y fortalecerá la gestión institucional de más de 580 mil hectáreas de áreas naturales protegidas, una superficie que supera la extensión territorial del estado de Aguascalientes y que redefine el papel de los gobiernos locales en el cumplimiento de los compromisos climáticos internacionales.
El proyecto destaca a nivel internacional por introducir, por primera vez en la historia del país, un esquema de Proyectos de Financiamiento para la Permanencia (PFP) totalmente diseñado y administrado a nivel subnacional. Con un fondo inicial de 12.6 millones de dólares asegurados para sus primeros cinco años de ejecución, la iniciativa no solo busca detener el deterioro de los ecosistemas locales, sino garantizar de forma perentoria la resiliencia hídrica de la península, asegurar el suministro de agua dulce para más de un millón de habitantes y proteger hábitats críticos para especies en peligro como el jaguar, el flamenco americano y la tortuga caguama.
El Modelo PFP
Históricamente, los decretos de conservación biológica y el establecimiento de reservas naturales en México han enfrentado un obstáculo recurrente: la insuficiencia presupuestal crónica y la dependencia de partidas fiscales variables que cambian con cada ciclo político. "Herencia Maya" trata de romper de manera estructural con este paradigma al emplear el enfoque PFP, una metodología global que asegura la viabilidad financiera de las políticas ambientales mediante un solo acuerdo legal jurídicamente vinculante.
Para explicar los alcances técnicos y socioambientales de esta innovación, María José Villanueva, Directora General de WWF México, detalló el mecanismo y la urgencia detrás de este despliegue de recursos. "La agenda 30x30 responde a uno de los desafíos más urgentes de nuestro tiempo: la crisis de pérdida de biodiversidad. No se trata únicamente de un tema ambiental; es una amenaza directa para el bienestar, la seguridad y el futuro de las personas en todo el mundo.
Herencia Maya muestra cómo la acción subnacional puede impulsar avances hacia compromisos globales, al mismo tiempo que protege los medios de vida, el patrimonio cultural y los conocimientos de las comunidades locales. La magnitud del desafío es enorme, pero esta iniciativa demuestra lo que es posible cuando trabajamos juntos con propósito y ambición".
A nivel operativo, el modelo PFP implementado en Yucatán funciona bajo tres directrices clave:
- Unicidad de acuerdo: Articula en un solo instrumento legal los compromisos políticos del gobierno, las metas de conservación técnica y las aportaciones de capital de una amplia coalición de donantes multilaterales y privados, evitando la dispersión o atomización de los recursos.
- Sostenibilidad transgeneracional: Garantiza que los fondos asignados transiten más allá de los periodos de la administración estatal en turno. Esto blinda los planes de manejo de las reservas naturales contra las fluctuaciones presupuestales de corto plazo.
- Corresponsabilidad público-privada y filantrópica: El mecanismo triangula recursos provenientes del Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF), corporativos globales como HP Inc., Bepensa y la Fundación Coca-Cola, así como fundaciones internacionales de la escala de Enduring Earth, The Nature Conservancy, The Pew Charitable Trusts, ZOMA LAB y Margaret A. Cargill Philanthropies.
Por su parte, Carter Roberts, presidente y CEO de WWF-US, precisó la escala del impacto territorial y civil de esta coinversión: "La conservación a esta escala requiere reunir a todos en la mesa: gobiernos, comunidades y aliados que entiendan que proteger la naturaleza también beneficia a las personas. Herencia Maya protege más de 404, 686 hectáreas y la fuente de agua para más de un millón de personas. Y lo hace mediante financiamiento duradero y liderazgo local que garantizan que estos lugares perduren para las generaciones futuras".

Flamencos en áreas naturales de Yucatán.
Salvaguarda Biocultural
A diferencia de los modelos tradicionales de conservación que históricamente aislaron los territorios de sus habitantes originarios, el diseño de "Herencia Maya" sitúa la identidad cultural, el conocimiento tradicional y la gobernanza indígena como pilares indispensables de la sostenibilidad. Este enfoque resulta crítico si se considera que aproximadamente el 40% de la población que habita dentro o en los márgenes de las áreas protegidas de Yucatán pertenece a la etnia maya.
Neyra Silva Rosado, secretaria de Desarrollo Sustentable de Yucatán, expuso que el proyecto —enmarcado en la estrategia del "Renacimiento Maya"— resguarda acuíferos estratégicos de alta vulnerabilidad como el Anillo de Cenotes. El financiamiento del programa se traducirá en el fortalecimiento institucional de las reservas estatales y municipales (fuera de la jurisdicción federal de CONANP), pero también se destinará directamente a proyectos productivos comunitarios.
Esto incluye el acceso a mercados, capacitación tecnológica y financiamiento para actividades sostenibles ancestrales como la apicultura, la meliponicultura (manejo de la abeja nativa melipona), la pesca artesanal responsable, la práctica de la milpa maya como sistema agroforestal y el ecoturismo autogestivo.
La relevancia de este enfoque fue respaldada por las propias voces comunitarias. Berta Silvia Canul Díaz, integrante del grupo de meliponicultoras "Las Vecinas" en el municipio de Tzucacab, enfatizó el valor de la continuidad del proyecto: "Desde quienes cultivan en la milpa hasta nuestro grupo de mujeres que practica la meliponicultura, todo lo que hacemos ayuda a preservar los medios de vida locales. Queremos que las futuras generaciones aprendan y valoren estos conocimientos". Asimismo, Minneth Beatriz Medina García, Directora General de la Junta Intermunicipal Biocultural del Puuc (JIBIOPUUC), recordó que la selva peninsular "no es un recurso: es memoria viva, sustento y raíz. Cuidar la selva es un acto de amor, resistencia y responsabilidad colectiva".
Resiliencia costera y metas globales
El impacto geográfico del proyecto se extiende de igual forma hacia la zona costera. "Herencia Maya" priorizará la gestión y protección rigurosa de más de 275 kilómetros del litoral norte yucateco, abarcando 54 mil hectáreas de manglares críticos en regiones como Dzilam de Bravo y la reserva de El Zapotal (coordinada por Pronatura Península de Yucatán).
Esta franja costera funciona como una barrera de infraestructura natural indispensable para mitigar los efectos del cambio climático, incrementando la resiliencia de las poblaciones humanas frente al impacto de huracanes y la elevación del nivel del mar, al tiempo que asegura zonas de reproducción para especies de valor comercial y biológico.
A nivel global, Herencia Maya se convierte en la séptima iniciativa cobijada bajo la plataforma mundial Enduring Earth, la cual ha movilizado más de mil 700 millones de dólares desde 2021 en países como Brasil, Canadá, Colombia y Mongolia.

