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Tylenol durante el embarazo no está relacionado con el autismo: estudio danés
Un estudio sueco de 2024 tampoco encontró ninguna relación entre el autismo y el uso de Tylenol durante el embarazo.

El uso de Tylenol por parte de las mujeres durante el embarazo no se asoció con el autismo en sus hijos, según los resultados de un estudio a nivel nacional realizado en Dinamarca y publicado el lunes.
Entre más de 1.5 millones de niños nacidos entre 1997 y 2022, incluidos 31,098 expuestos al Tylenol en el útero, se diagnosticó posteriormente autismo en el 1.8% de los niños expuestos y en el 3% del grupo no expuesto, según informaron investigadores daneses en JAMA Pediatrics.
La ausencia de asociación se mantuvo después de que los investigadores tuvieran en cuenta factores de riesgo individuales, como la dosis del medicamento y el trimestre de embarazo en el que se utilizó, según el informe.
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Un estudio sueco de 2024 tampoco encontró ninguna relación entre el autismo y el uso de Tylenol -nombre comercial del acetaminofén y el paracetamol- durante el embarazo.
Una revisión realizada en 2025 por investigadores estadounidenses de 46 estudios anteriores sí sugirió una posible relación entre la exposición prenatal al paracetamol y trastornos del desarrollo neurológico como el autismo y el trastorno por déficit de atención con hiperactividad en los niños, pero los investigadores señalaron que no demuestra que el medicamento causara esas afecciones.
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Aconsejaron que las mujeres embarazadas siguieran utilizando el paracetamol según fuera necesario, en la dosis más baja posible y durante el menor tiempo posible.
En septiembre, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) anunció el inicio del proceso para modificar la etiqueta del paracetamol con el fin de advertir de que su uso por parte de mujeres embarazadas podría estar asociado a un mayor riesgo de autismo y TDAH.
En el momento del anuncio de la FDA, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que las mujeres embarazadas y los bebés no deberían tomar el medicamento debido a su relación con el autismo. Desde entonces, grupos médicos nacionales e internacionales han condenado sus comentarios, afirmando que no se basan en pruebas científicas.


