Al tener un mayor conocimiento del cerebro y estructura neurológica, los padres entienden mejor el comporta-miento y reacciones de sus hijos, por ende aprenden a tratarlos más asertivamente. Este es un granito de arena para ir cambiando poco a poco el paradigma actual y fomentar la verdadera neurodiver-sidad, que la sociedad acepte a la gente sin importar cómo sea su cerebro”.

Paloma García Cruz, especialista en neuroplasticidad con enfoque especial en autismo, asperger y tdah.

El encierro y el aislamiento de las familias debido a la pandemia de Covid-19 han llevado a una transformación significativa en los estilos de vida e interacciones de casi todas las familias. Ser padre en esta situación no ha sido fácil para nadie, y mucho menos para los padres de personas con autismo, asperger o TDAH. El cierre de los sistemas de educación especial significó que los padres perdieron una red de apoyo vital y tuvieron que ser los únicos cuidadores a tiempo completo, a pesar de que a menudo carecían de las habilidades para hacer frente a esta nueva y abrumadora situación.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que una de cada 160 personas tiene un trastorno autista; en Latinoamérica 1 de cada 120 personas presenta algún tipo de trastorno y en México la Secretaría de Salud considera que anualmente 6,200 personas al año nacen con autismo.

Ante tal panorama de estrés, cansancio y confusión, surgió el Programa Meta en su modalidad virtual, dedicado a proporcionar el conocimiento, las herramientas y la confianza para entender la anatomía del autismo, el empoderamiento y control de conductas. Paloma García Cruz, profesional con más de una década de experiencia en neurodesarrollo y cofundadora del programa, platica a El Economista que una cualidad de personas con alguna diferencia neurológica, es que les cuesta mucho trabajo adaptarse al cambio, por ello es fundamental establecer una rutina, misma que con la pandemia se rompió.

“Por ello cambiamos el enfoque de Meta, porque nos dimos cuenta de que más allá de que los papás quisieran ayudar con los niños, había que ayudarlos a ellos, la pregunta a resolver era ¿qué hago con mi hijo?, porque en situaciones normales los niños se encuentran con un terapeuta, el especialista, el psicólogo, neurólogo, etcétera, hoy estaban solo padres e hijos en casa”.

La manera de atender esta necesidad fue a través de un coaching para papás, porque además existe mucha ciencia detrás de este tema y conociéndola se pueden dar resultados impresionantes, asegura la especialista en neuroplasticidad; entre ellos, se disminuyen los niveles de estrés para ambos y hay cambios de conducta a largo plazo, “hay un dicho que aquí aplica, ‘tú tienes que ponerte la mascarilla de oxigeno primero, antes de ayudarle al de al lado’, si tú no estás bien y empoderado como padre, ¿cómo le vas a ayudar a tu hijo o hija?”

Las personas con neurodivergencias muchas veces tienen conductas que de manera general podemos percibir como muy negativas o problemáticas, estos hechos los padres lo toman de manera personal, es decir, pensando que algo hicieron mal y su hijo o hija está muy enojado(a), sin embargo al explorar el porqué de esta conducta se genera mucha más empatía para entender la neurodiversidad, ¿cómo es diferente el cerebro de un niño con autismo?, ¿cómo generar las habilidades sociales?, ¿qué nos dicen las diferentes conductas?, interpretar y generar integración sensorial y diferentes estrategias para fomentar las habilidades sociales y conductuales, todo esto es parte de la meta del curso. 

Dinámica del taller

Al reconocer que los padres normalmente no tienen tiempos definidos con la nueva dinámica, el taller es totalmente virtual y autoguiado, está alojado en una plataforma en la que se pueden ver los videos aun cuando no estén en línea, cuando quieran, cuando puedan y con acceso de por vida, una vez que se compra el curso.

Paloma concluye que este periodo de pandemia, lejos de padecerlo, lo han aprovechado, aunque el impacto de este tiempo en muchos sentidos ha sido negativo, se quisieron enfocar en la adaptación para dotar a los padres de nuevas estrategias, para lograr el empoderamiento y la confianza, por eso a la par de este taller de coaching se está creando comunidad a través de las redes sociales, para hablar entre padres y compartir las diversas experiencias también. 

El coaching para padres se enfoca en proporcionar técnicas, herramientas y estrategias que ayuden a comprender el comportamiento de sus hijos y cómo modificar el entorno para tener armonía en la casa. Su meta final generalmente es empoderar a los papás para que sepan que ellos mismos pueden ayudar a sus hijos.

Para conocer más sobre esta iniciativa están disponibles sus redes sociales:

https://bit.ly/34oeQbr

https://bit.ly/3wwnu3g

nelly.toche@eleconomista.mx