Al rector Salvador Vega y León, por su generoso apoyo.

Mi querida Josefina Álvarez, Tifi, de origen dominicano, psicóloga, experta en criminología, avecindada en París y ahora de afanes diplomáticos, hace días recordó tu rostro infantil cuando te ibas a trabajar a la universidad (cierto, nos quisimos mucho). Corría 1984.

Difusión Cultural de la UAM era en ese entonces la Galería Metropolitana y el Teatro Casa de la Paz, bajo el mando del querido Evodio Escalante y en la Rectoría General, el hoy viejo amigo Sergio Reyes Luján.

Después de tantos años, mucho cambió en nuestra casa de estudios y otros elementos perduran. Los que estudiamos y servimos a la institución y luego se nos dio volver apreciamos las oportunidades que brinda en virtud del principio de la libertad. Un valor sin el cual no se explica que el Grupo de Reflexión sobre Economía y Cultura (Grecu) haya rebasado los tres años de creación (http://economiacultural.xoc.uam.mx).

Siendo como es, un cónclave de amigos, un grupo honorario, un abanico de intereses, un conjunto de promotores, un constructor de complicidades y un generador de polémicas, tiene un catálogo de contribuciones abierto al diálogo.

Del acervo destaco que, entre mayo y septiembre, se logró que el modelo formativo de emprendedores y empresas culturales, el Diplomado en Cultura y Negocios se llevara a cabo simultáneamente en la UAM Xochimilco, en el Instituto de Cultura de Morelos y en la Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca. La lista sumó 80 alumnos. Hace una semana, cerramos la experiencia oaxaqueña con un premio al mejor emprendedor, del cual fueron jurados Thomas Veerkamp, Gabriel Grinberg, Guadalupe Rivemar y Kenia López, quienes eligieron al actor Antonio Rodríguez por su propuesta de crear un Centro de Educación Actoral. Además, se animó un diálogo entre empresarios culturales de la ciudad. Para este nodo tuvimos un insumo sin par, gracias a la confianza del secretario Andrés Webster: el Programa Sectorial de Cultura, que contiene el hasta ahora único estudio de caracterización de la economía y el sector cultural de una entidad federativa.

En Morelos, la directora del ICM, Martha Ketchum, a partir del 2010 asumió un proceso que fue de un taller a un curso a dos versiones del diplomado más otro dirigido a emprendedores en turismo cultural. A cursos complementarios. A la sinergia con la Secretaría de Desarrollo Económico para diseñar las Jornadas Mipymes Culturales que este viernes y sábado tienen lugar en el Jardín Borda. Además, con los fondos etiquetados de la Cámara de Diputados, se podrá editar la obra 1988-2012. Cultura y transición, un tomo lleno de revelaciones que coeditará la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Hay variados empeños que señalan al Grecu y su Rector que les procura. En el Festival Tijuana Interzona, de un curso se saltó a un modelo de reality, el Laboratorio de Emprendedores Culturales, que este año tendrá su segunda versión. La edición de Economía cultural para emprendedores. Perspectivas, de mano de la UANL; los servicios del portal del Programa de Economía Cultural, aspiraciones aún por alcanzar. Presencias en el Consejo Asesor de la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados y en el Grupo Técnico de Trabajo de la Cuenta Satélite de Cultura del INEGI. Y la propuesta de llevar a cabo una reforma cultural en el mismo nivel que las reformas laboral y hacendaria. Cierto, la innovación nos llama, les diremos si fuimos capaces de hacerla.