Es con los sismos de gran magnitud como la sismología compila información fundamental para luego tomar las acciones necesarias para mitigar el riesgo , dice Arturo Iglesias Mendoza, jefe del departamento de Sismología del Instituto de Geofísica de la UNAM.

Por ello, la tragedia vivida en 1985 no fue en vano. Se obtuvo una gran cantidad de información, desconocida hasta entonces, que ha permitido a los investigadores comprender mejor el fenómeno sísmico.

Por su parte, los ingenieros sísmicos toman la información (generada por los sismólogos) para valorar el estado de las edificaciones, determinar si son resistentes o no y qué es lo que hay que hacer para reforzar las estructuras , explica Carlos Valdés González, sismólogo y jefe del Servicio Sismológico Nacional.

De esta forma, los ingenieros desarrollan códigos de construcción a partir de los cuales se elaboran los reglamentos que permiten moderar o disminuir el riesgo sísmico en las construcciones.

MÉXICO EN UNA LAGUNA

La Tierra no es completamente sólida. Se comprime y se expande y eso permite la propagación de ondas. (Por ello) cuando ocurre un temblor en un cierto punto geográfico, los efectos no se restringen a ese sitio , explica el Dr. Iglesias. Sin embargo, la energía liberada por un sismo –y por lo tanto la fuerza de las sacudidas- normalmente disminuye conforme uno se aleja del epicentro.

Pero no en la ciudad de México. Desde los aztecas se sabía que el suelo de la ciudad era difícil. Sin embargo, nadie podía prever el extraño fenómeno, posiblemente único en el mundo, que aqueja a la capital: las ondas sísmicas en lugar de disiparse al alejarse del epicentro se amplifican como resultado de las características del subsuelo.

La tragedia vivida hace 27 años mostró que el fenómeno de amplificación podía causar mucho más daño que el propio sismo. Sólo porque pudimos medir con algunos aparatos, el mundo sabe que muchos edificios no se cayeron porque estuvieran mal construidos , dice Eduardo Reinoso Angulo, investigador del Instituto de Ingeniería de la UNAM. Se cayeron porque hubo zonas en la ciudad donde la intensidad del sismo fue hasta 150 veces mayor a la esperada en un sitio tan lejano al epicentro (ubicado frente a las costas de Michoacán) .

Sebastián Serrano Vega, especialista en estructuras y presidente de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Sísmica explica: En el terreno blando de la zona del lago las ondas sísmicas amplían su movimiento, alargan su duración y alcanzan una frecuencia de movimiento. Si la vibración del suelo coincide con la de una edificación, ésta puede colapsar .

EL DISEÑO ADECUADO

El daño a una estructura resulta de la combinación de movimientos intensos del terreno y la presencia de construcciones susceptibles. Por ello, el diseño estructural toma en cuenta el periodo de vibrar del suelo y el periodo natural de vibrar de los edificios , dice Serrano.

Con el sismo de 1985 se cuantificaron daños en cerca de 2,500 construcciones, incluyendo el colapso de unos 200 edificios. Las construcciones con daño grave o moderado se localizaban en zonas lacustres.

Además, se encontró que las edificaciones más susceptibles al colapso o daño severo fueron aquellas que presentaban un diseño asimétrico o irregular (más si estaban en esquina), aquellas que no contaban con la separación adecuada con los edificios adyacentes, lo que produjo golpeteo (40% de los edificios dañados fue por esta causa), y aquellas con planta baja débil.

El problema con un edificio asimétrico es que a la hora de venir un sismo el edificio se desplaza de forma irregular , explica Gerardo Corona Carlos, ingeniero civil dedicado a la práctica y actual secretario de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Sísmica. Dicho de otra forma, un edifico irregular no se mueve parejo. Desde luego al hacer el diseño se considera esta condición pero lo ideal es buscar que la estructura no sea muy asimétrica, por lo menos en las zonas de mediana y alta sismicidad .

El golpeteo se presenta entre edificaciones de diferente tamaño. Si toma dos columpios con el mismo largo de cuerda y los empuja, los dos oscilan con el mismo periodo (de forma sincronizada). Pero si a uno le pone una cuerda más chica se va a dar cuenta que después de algunas oscilaciones cada uno va por su lado, lo que hace que se comiencen a encontrar en cierto punto , aclara Javier Avilés López, investigador del Instituto Mexicano de Tecnología del agua y miembro de la mesa directiva de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Sísmica. Lo mismo ocurre con los edificios, al oscilar (moverse) de diferente manera, en algún momento se encuentran y chocan. También puede ocurrir golpeteo entre edificios del mismo tamaño si la separación entre las dos edificaciones no es la adecuada.

El entrepiso débil es cuando uno de los pisos tiene una significativa menor rigidez lateral con respecto a la de los pisos superiores o inferiores. Los edificios que tienen estacionamientos a nivel del suelo tienen grandes espacios libres, sin muros interiores, sólo columnas, en comparación con los pisos superiores. A esto se le llama planta baja débil.

El entrepiso débil es una práctica que no se ha podido desterrar en todo el mundo. Un edificio en términos sencillos está formado por marcos (columnas unidas con trabes), ya sean de concreto, acero, etcétera.

En zonas sísmicas se les agregan muros que son uno de los elementos más importantes y eficientes para soportar los temblores , comenta Javier Avilés López.

En los edificios que utilizan el piso de abajo como estacionamiento, los muros están en los pisos de arriba pero es en el piso inferior donde se concentra la mayor fuerza sísmica. El piso de abajo tiene que soportar toda la fuerza del edificio .

Para el Dr. Avilés lo ideal sería que no se construyan este tipo de edificios. La alternativa son edificios con niveles subterráneos para estacionamiento, lo que permite una estructura con distribución de rigideces uniforme .

En todo caso, la seguridad tiene un costo , expresa el Ing. Corona. La labor del ingeniero o diseñador de estructuras es lograr un equilibrio entre costo y seguridad .

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