En una carta enviada a El Economista por parte del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), el organismo realiza algunas aclaraciones a la nota Fidecine: mínimo rendimiento en retorno de inversión , publicada en estas páginas.

El documento indica que de las 71 películas apoyadas por el Fondo de Inversión y Estímulos al Cine (Fidecine) desde el 2006 al 10 de febrero del 2012, 31% se encuentra todavía en alguna etapa de producción o en espera de estreno; es decir, no han iniciado su comercialización.

Así, la institución asegura: Resulta por ello impreciso calcular el retorno de inversión de las cintas como si ya hubieran concluido todo su proceso de comercialización , escribe la licenciada Judith Bonfil, directora de Divulgación Cinematográfica del Imcine. En la nota publicada el miércoles 11 de abril se mencionan 20 ejemplos, que, según información del propio Imcine, han generado algún retorno de inversión con resultados muy pobres.

Por otra parte, según estudios de la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica y del Videograma (Canacine) alrededor de 80% de recuperación de una producción se da en las salas de cine, 5% por la compra de DVD y una recuperación menor a 5% en la televisión. Esto implica que es casi imposible que una película recupere su inversión si le fue tan mal en taquilla.

Sobre la selección de las películas que en taquilla les ha ido bien pero en el retorno de inversión no, la carta asegura: La aprobación de los proyectos cinematográficos que se apoyan es facultad exclusiva del Comité Técnico del Fidecine conformado por profesionales... que se rotan anualmente .

Pero no menciona que existen miembros que son inamovibles, como Marcela Fernández Violante, secretaria general del Sindicato de Trabajadores de la Producción, que ha tomado decisiones en los últimos 10 años. Otro caso es María de Lourdes García, que ha pertenecido dos años seguidos al Comité; el mismo caso de Mineko Mori y la productora Mónica Lozano y Daniel Birman Ripstein, quienes en seis años, dos de ellos han tomado decisiones.

La carta menciona: La viabilidad comercial de las películas es sólo uno de los factores que se evalúan para establecer la elegibilidad de los proyectos .

Pero la viabilidad comercial, aun siendo sólo uno de los factores, es la esencia del Fidecine, eso lo diferencia de Fondo para la Producción Cinematográfica de Calidad (Foprocine) y por ello el Comité Técnico está integrado por gente de diferentes partes de la industria.

Fidecine ha sido un mecanismo para que la producción de películas mexicanas alcance niveles no vistos en el país desde hace más de dos décadas, al pasar de nueve películas producidas en 1997 a un promedio de 70 en los últimos cinco años. Eso nadie lo niega, pero lo que se cuestionó es el pobre retorno de inversión al Fidecine, hay proyectos que, como se comenta en el artículo, aunque taquilleros, no son económicamente viables para el mecanismo, como Arráncame la vida o La última muerte, entre varios ejemplos, cuyos presupuestos son muy altos y su regreso muy bajo.

Estas acciones han beneficiado también a diversos sectores de la cadena productiva de la industria cinematográfica por la derrama económica generada en la producción, distribución, exhibición y comercialización de las películas mexicanas , indica la carta.

Esto último también se deja claro en el artículo de El Economista, pero la realidad es que la comunidad cinematográfica se ha manifestado por una transformación del apoyo ante el exceso de normatividad. Incluso, muchas de las funciones del Fidecine ya las cumple el Estímulo Fiscal a Proyectos de Inversión en la Producción Cinematográfica Nacional (Eficine).

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