La actriz Emmanuelle Seigner rechazó el domingo una invitación a sumarse a la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, en una columna en la que criticó la “hipocresía” de un grupo que expulsó a su esposo Roman Polanski hace dos meses.

La francesa Seigner forma parte de la lista de 928 artistas y ejecutivos que la Academia, reconocida por la entrega del premio Oscar, invitó para que se convirtieran en miembros.

La Academia expulsó en mayo a Polanski, ganador del Oscar, debido a que violó el código de conducta que la organización adoptó luego de cientos de acusaciones de acoso o abusos sexuales en la industria del entretenimiento.

“¿Cómo puedo ignorar el hecho de que hace pocas semanas la Academia expulsó a mi marido, Roman Polanski, en un intento por apaciguar los ánimos? ¡La misma Academia que en el 2002 lo entregó el Oscar por El Pianista! ¡Un curioso caso de amnesia!”, dijo Seigner en la columna publicada en el diario francés Le Journal du Dimanche.

“La Academia probablemente cree que probablemente soy una actriz trepadora lo suficientemente sumisa como para olvidar que he estado casada por 29 años con uno de los mejores directores de cine del mundo”, sostuvo, criticando lo que llamó una “hipocresía insoportable”.

El director de cine francés Roman Polanski, de 84 años y quien ganó el Oscar a mejor director en el 2003 por El Pianista, admitió en 1977 que tuvo sexo de forma ilegal con una menor de 13 años en Los Ángeles.

Polanski y la estrella de televisión Bill Cosby, quienes eran miembros de la academia desde 1969 y 1996, respectivamente, fueron los primeros miembros que se supo habían sido expulsados por violar el nuevo código de conducta de la institución.

Seigner, de 52 años, es reconocida en Francia por películas como Basada en hechos reales y La Venus de las Pieles —ambas dirigidas por Polanski—, dijo que se sentía ofendida por la oferta de sumarse a la Academia.

“En cuanto a los miembros de la Academia, sólo tengo una cosa que decirles: ésta es una mujer a la que no tendrán”, escribió en el artículo, que Reuters recibió en inglés pero que estaba titulado en francés: “Non, merci!”.