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El teatro no es mercancía
Luis de Tavira ha procurado integrar un elenco estable, tener un repertorio teatral y llevar obras a todo el país.

Es verdad, Luis de Tavira no es un hombre fácil, su rostro adusto con barba larga y ojos profundos lo hacen más dramático y da la sensación de que en cualquier momento le dará una ruda lección a este reportero. Pero no, en entrevista con El Economista, De Tavira habla de las críticas que ha tenido al frente de la Compañía Nacional de Teatro (CNT), la función social de la cultura en tiempos de barbarie y de sus próximos proyectos.
En el 2008, De Tavira reestructuró la Compañía Nacional de Teatro, entre sus objetivos estaban integrar un elenco estable, tener un repertorio teatral y llevar las obras a todo el país. Desde agosto del 2009, la CNT cuenta con 43 actores, inscribe sus montajes en rubros como el patrimonio universal del teatro, las nuevas teatralidades y el teatro mexicano, que espera llegar a 15 obras.
¿Cómo enfrenta las críticas?
Atento. Unas son atendibles y útiles y otras son expresiones naturales cuando se es público. La crítica que nos ayuda a mejorar es bienvenida y la que descalifica nos duele, pero intentamos responder con los hechos.
¿A qué se refiere cuándo dice que la CNT se encuentra en formación?
Es un proyecto pensado para que dure y tiene la tarea inmensa que es la formación del espectador nacional. Además, de su presencia en las comunidades del país, hace todo porque permanezca y crezca como comunidad creadora.
¿Cuál es su mayor reto?
Uno de ellos es formar al espectador. Llevamos muchos años produciendo obras como eventos pero el espectador de teatro no es un consumidor de eventos del mercado; es el interlocutor sostenido del discurso teatral que es el repertorio.
La CNT no apuesta por el espectador que va al teatro comercial, ¿verdad?
La Compañía Nacional de Teatro no entiende ni puede entender al teatro como mercancía porque no lo es, es muy mala mercancía; no acumula, es efímera e implica un esfuerzo descomunal que no se va a sostener así. Lo vemos en Broadway, que ya no es un fenómeno teatral. Crean una momia que dure 20 años para que se convierta en un fenómeno de mercadotecnia turística. No es un hecho escénico que interese como tal el teatro es otra cosa.
El teatro subsidiado, ¿cuál es su responsabilidad?
El teatro, como todo hecho cultural que compete al Estado, responde al derecho social. El teatro se nutre y vive por virtud de la riqueza nacional. Nuestra tarea es que el fruto de esta inversión social vuelva a la sociedad, formando al espectador.
Dicen las encuestas que 90% de los mexicanos no va al teatro...
Es terrible. Nuestro objetivo es formar al espectador nacional y no formarlo donde hemos insistido, que es en las concentraciones urbanas y en los centros de la alta cultura, cuando la realidad de México está dispersa en las pequeñas ciudades, en las aldeas en donde viven las comunidades.
Hace 10 años, nació el Centro Dramático de Michoacán, en Pátzcuaro. De Tavira impulsó el centro. Va muy bien y vivo en una zona problemática y el teatro El Rocinante viaja llevando teatro a los pueblos del estado de Michoacán. México vive una batalla decisiva entre civilidad y barbarie y es ahí donde la tarea de la cultura es decisiva y definitiva , manifestó.
Las próximas obras
- Estrenará Carnada en la Feria de Teatro de Tárrega (Lérida, España), que es una reinterpretación iconoclasta y de El Rey Lear de Shakespeare.
- La sangre de Antígona se presentará en el Festival Internacional Cervantino; es un estreno mundial de la obra de José Bergamín.
vgutierrez@eleconomista.com.mx