En medio de la emergencia sanitaria por la propagación del Covid-19 y las medidas de austeridad adoptadas por el gobierno mexicano, una de las instituciones afectadas será el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), cuyo presupuesto se reduce en 750 millones de pesos con respecto a los 3,918 millones de pesos que le fueron asignados en el PEF 2020, confirmó el director de la institución, Diego Prieto Hernández.

“El año 2020 pintaba mejor que el 2019. Estábamos en la ruta del despegue institucional”, lamentó Prieto en un mensaje transmitido vía YouTube, este martes. Y en efecto, a los casi 4 mil millones presupuestados para 2020 se sumarían 800 millones de pesos, producto de los ingresos autogenerados por la institución a través de la visita a zonas arqueológicas y museos y la venta en sus tiendas y librerías, espacios que permanecen cerrados desde el 23 de marzo debido a la pandemia.

Además de los 750 millones menos en el presupuesto, el director estima que este año los autogenerados del INAH rondarán por debajo de los 500 millones de pesos (mdp).

Sin contar con que a partir de este año no tendrá acceso a los fondos del Fideinah, fideicoicomiso extinto que le aportaba en promedio 4.5 mdp anuales desde el 2008.

“Con estas medidas, el presupuesto del INAH quedó para 2020 en 3,171 mdp (...) y además, por concepto de autogenerados ingresarán menos de 500 millones”, dijo Prieto.

Sin embargo, el antropólogo aclaró que atendiendo al decreto presidencial no se despedirá a ningún trabajador, incluyendo a los contratados por Capítulo 3000, pero no se contratará más personal.

“Tampoco se pondrán en riesgo las tareas sustantivas de investigación, conservación, difusión, docencia y museografía, ni el cuidado y protección del patrimonio, ni se detendrá la rehabilitación de los bienes afectados por los sismos del 2017”.

“Se trata -dijo- de poner en equilibrio tres valores: la solidaridad con quienes demandan el auxilio de los servicios médicos y apoyo de los programas sociales; la conservación del trabajo y del ingreso de los empleados del INAH, y la pervivencia de esta institución académica y cultural que mucho le ha aportado a la nación”.

francisco.deanda@eleconomista.mx