En un evento de prensa que recuerda los viejos tiempos del PRI, todo pompa, discursos heroicos y besamanos, se presentó la sexta edición del Festival internacional de la cultura maya, el FIC maya 2017.

El orador más entusiasta fue Jorge Esma Bazán, representante del gobierno del estado de Yucatán y, no es para menos, uno de los organizadores del festival.

Para Esma Bazán, la cultura debe funcionar como una palanca económica para toda la península. “(El FIC maya) debe ser generador de un impulso cultural” que una a toda la región. Esma repite y dice: la cultura maya es una cultura viva.

El humanismo y la conservación se unen en la fiesta. El tema de este año es cosmogonía y preservación. Se trata, pues, de una especie de cumbre de diplomacia cultural en la que tienen su lugar la academia, el arte, el entretenimiento y, redundemos, todo eso que llamamos cultura.

El festival tendrá cinco ejes temáticos: el encuentro de escritores en lengua maya; la reunión de los niños “canules”, o guardianes del universo; la Mesa del mayab, encuentro de arqueólogos, antropólogos, sociólogos apoyado por el INAH; el FIC en las universidades y finalmente, el festival en los teatros y las calles (sobre todo de Mérida) con espectáculos apoyados por el Festival Cervantino.

El FIC maya cuenta con el apoyo de Unesco. A decir de la doctora Nuria Sanz, representante del organismo en México, la cultura maya no es, como a veces parecería, una cultura arqueológica, sino una que pervive, que a pesar de todo vive.

Otra arista importante del festival es su papel como empoderador de las mujeres mayas. Dice Sanz que se ha estado trabajando con niñas y jóvenes del pueblo maya para difundir, al mismo tiempo, su capacidad para las matemáticas y la astronomía y además avanzar cada vez más en la difusión del conocimiento entre ellas, que cada vez avancen más y más.

Se cumplen 100 años de que el “Cara de foca” Pérez Prado hiciera del mambo un fenómeno mundial. El FIC le rendirá homenaje (no hay que olvidar la cercanía política, social y cultural entre La Habana y Mérida) con la Orquesta Juvenil Alfonso Zayas, que va desde la Ciudad de México, ciudad invitada de honor; la orquesta tocará piezas originales de Pérez Prado con los arreglos del maestro Eugenio Toussaint. La música será personaje central del festival.

Hablando de invitados, Canadá hará los honores como país huésped. Traerán, entre otras cosas, el espectáculo de su policía montada y su orquesta de gaitas y se promoverá el encuentro entre los pueblos mayas y las naciones originales de Norteamérica.

Artistas como Guadalupe Pineda, Ofelia Medina y Lilia Aragón recibirán homenajes, así como otro protagonista muy especial: Ignacio López Tarso.

Con la Catrina como espíritu materno, el FIC maya se antoja. Ojalá sea una verdadera cita cultural y no sólo un evento político más.

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