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¿Tan poquito vale ya El Jimador?
Podrían comprarlo por una cifra que ronda los 15,000 mdd, junto con otras marcas dentro de Brown-Forman, como Herradura
Jonathan Ruiz Torre | Parteaguas
Quien esté libre de El Jimador, que arroje la primera penca. Es uno de esos licores que en algún punto de tu vida pruebas conscientemente en afán de reducir gastos, o inconscientemente, combinado en un cóctel del que no preguntaste detalles.
Se vende El Jimador. Y podrían comprarlo por una cifra que ronda los 15,000 millones de dólares, junto con su pariente Herradura, de mejor talante, y otras marcas contenidas dentro de Brown-Forman, como Jack Daniel's. Se vende todo.
Las versiones que corrieron en los chats del mercado advierten que la familia que controla la compañía se inclina por una posible venta a la destilería parisina Pernod Ricard, que embotella Chivas Regal y Absolut Vodka. Al parecer los prefiere por encima del grupo estadounidense Sazerac, dispuesto a poner sobre la mesa efectivo y acciones.
Sinceramente, me gustaría que un grupo empresarial que incluye marcas tradicionales como Herradura, nacida hace 156 años, valiera más. Comprendo que hoy ya no sea propiedad de mexicanos y su corporativo está en Kentucky. Pero por su producción, algo salpica a cada nación tener productos locales de alto valor.
La cosa es que aquello que alguna vez fue creado en el país se diluye dentro de una transacción que incluye 57 marcas dentro de la misma empresa entre las cuales se reparte la friolera de 15,000 millones.
Y no es la más grande transacción en lo que va del año, lo que demuestra el verdadero tamaño de una industria tequilera de la que medio México siente orgullo.
Estamos en una era diferente en la que empiezan a abundar las empresas que valen billones (trillions), lo que provoca que cifras de miles de millones o “billions”, luzcan ya modestas.
La innovación paga más rápido y mejor. Una compañía como Penumbra fue fundada apenas en 2004 por Arani Bose y Adam Elsesser en Alameda, California y fue adquirida hace tres meses por Boston Scientific en una transacción de 14,500 millones de dólares.
Penumbra ofrece dispositivos para tratar embolia pulmonar, accidente cerebrovascular, trombosis venosa profunda, isquemia aguda de extremidades, infarto de miocardio y aneurismas.
En un mundo lleno de gente con las venas saturadas, esa empresa generó valor rápidamente.
¿La clave? Enamorarse del problema y no soltarlo hasta encontrar la solución.
Resultó una buena apuesta para los fondos que invirtieron en ella poco más de 100 millones durante su fase inicial de “venture capital”.
En algún tiempo, el tequila también fue una innovación. Herradura comenzó como Supremo Vino Mezcal en el Siglo XIX, hasta que alguien con habilidades de mercadotecnia y visión empresarial cambió las cosas.
Hoy necesitamos de otro tipo de innovación. Pero ésta no puede nadar sola en los mercados.
Difícilmente el genio que pone la idea es también un buen empresario. Requiere de alguien que administre esa brillantez hasta convertirla en empresa, otro que haga marketing y uno más que tenga acceso a capital fresco para contratar gente y tecnología durante la fase de gestación.
Requiere también de alguien que la proteja desde el principio. A este país le urgen expertos en propiedad industrial.
Volvamos al punto. Los investigadores están entusiasmados con investigar. Pero una investigación que no termina en el mercado de manera directa o indirecta se convierte en alimento para el ego y no retribuye a una nación o a la gente que pagó por ese “gusto”.
No es que México no pueda generar innovación, sino que faltan vínculos de confianza entre las partes involucradas para que cada una aporte lo que corresponde.
Éste es el momento de crearlos, no hay mañana ante la aceleración que tuvo la ciencia y tecnología a partir de 2025.
Este país requiere el nacimiento de nuevas industrias que parten de ideas como la de cocinar una planta o experimentar con soluciones para curar males del corazón. Tareas que a veces pueden ir unidas.
Si queremos tecnología, medicinas nuevas cardiovasculares, o el nuevo Iphone, conviene ser más productivos. O lo hacemos, o tendremos que hacer muchas cosas baratas, mucho más tequila, muchos fierros, muchos alambres, solo para tener lo que tenemos hoy. Mucho más trabajo, a cambio de lo mismo.