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Ensilaje de maíz, alternativa para la producción de carne y leche (I)
La estacionalidad de las lluvias que se presenta en el trópico mexicano tiene efecto sobreexcedente de forraje durante los meses del verano y déficit durante la época de invierno, este factor representa la principal limitante para maximizar la producción de carne y leche por hectárea de esta región.
Esta estacionalidad tiene efectos directos en la producción de carne y leche, afectando fundamentalmente indicadores productivos y reproductivos de la explotación.
Como resultado de lo anterior, dentro de la producción es común encontrar intervalos entre partos o días abiertos como se le conoce en el sector, con rangos que van de 120 a 200 días o incluso más; la edad al primer parto en el ganado de reemplazo por lo general rebasa 30 meses. En la parte productiva, la brecha de disponibilidad de forraje conduce a lactancias alineadas a la curva de producción de forrajes y a la temporada de lluvias, pesos al destete sobre la banda de 200 kilos y variación cíclica en los incrementos de peso del ganado en los potreros que afectan la calidad del canal, básicamente en lo que se refiere a los depósitos de grasa intramuscular o subcutánea.
El productor, en su afán de resolver este problema, recurre a estrategias poco rentables, como la compra de rastrojos, pacas de sorgo y suplementos de poco valor nutricional, que por la misma demanda de la temporada incrementa sus costos y cuyo impacto en la producción de carne y leche es poco significativo.
En el Centro de Desarrollo Tecnológico Tantakín, propiedad del FIRA, ubicado en el municipio de Tzucacab en Yucatán, se han realizado trabajos para la validación de tecnologías que ayuden a mitigar la problemática que se presenta por la estacionalidad en la producción de forrajes. Una de estas alternativas es el ensilaje de maíz con características de producción especiales, como siembras en el mes de octubre y cosecha a 90 días, con 5% de floración y con una densidad de 100,000 plantas por hectárea a doble hilera con sembradora semineumática de precisión. Condiciones que han permitido obtener excelentes resultados en cuanto a volumen, costos de producción y calidad del forraje.
El paquete tecnológico mencionado considera además la fertilización en base al análisis de suelo, con aplicación de urea, sulfato diamónico y azufre, con lo que se han obtenido rendimientos de 90 toneladas de biomasa por hectárea con un costo de producción por tonelada de ensilaje de 462.92 pesos.
En la segunda entrega continuaré enumerando como se han mejoran las condiciones nutritivas al tener una dieta balanceada de bajo costo y aporte nutricional de calidad durante la época de estiaje, que permite mantener y mejorar la condición del ganado y en consecuencia sus indicadores productivos y reproductivos.
José Jesús Ruíz Barreda es director regional del Sureste en FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.