Buscar
Mercados

Lectura 4:00 min

Ley del Mercado de Valores, en espera de las Casas de Bolsa

Se busca que las pequeñas y medianas empresas lleguen al mercado de una manera más expedita.

Las bolsas de valores de México se dicen ya listas para que nuevas empresas se listen bajo la nueva ley. foto: reuters

La nueva Ley del Mercado de Valores y Fondos de Inversión (LMVFI) se aprobó a finales del 2023 y todavía no están listas las reglas para fomentar la llegada al mercado bursátil de nuevas empresas.

Todo está casi listo, la legislación, la reglamentación, pero faltan los manuales de operación de las casas de Bolsa, modificaciones al gobierno corporativo de los instrumentos estructurados, así como los fondos de cobertura.

La nueva legislación busca que las pequeñas y medianas empresas puedan llegar al mercado bursátil a emitir acciones o deuda de una manera más expedita, sin que los dueños pierdan el control de sus empresas y acceder a capital de inversionistas institucionales, como las afores.

Santiago Urquiza, presidente de Central de Corretaje (Cencor), dueño de la Bolsa Institucional de Valores (BIVA), dijo recientemente que la legislación se encuentra en su etapa final de ajuste y que las emisiones simplificadas serán de gran beneficio para las empresas que quieran ser públicas.

“Estar en Bolsa les permite a las empresas atraer capitales, mejorar la estructura de las organizaciones y liquidez”, comentó el directivo.

Jorge Alegría, director general de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) expuso recientemente que todo está listo para la implementación de las emisiones simplificadas derivadas de la nueva ley del sector.

Los dos directivos de los centros bursátiles han comentado que ya tienen sus reglamentos aprobados, así como la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), y que solo falta que las casas de Bolsa actualicen sus manuales internos para ejecutar las emisiones simplificadas.

La nueva legislación contempla que las casas de Bolsa tendrán que revisar las propuestas de las empresas y adecuar todos los papeles para la llegada de los empresarios al mercado bursátil.

Existe interés

Los directivos también indicaron que existe interés de tres o cuatro empresas de listarse bajo la nueva legislación con el fin de poder colocar acciones entre los inversionistas institucionales y emitir deuda.

Un directivo de la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles (AMIB), comentó que la nueva Ley del Mercado de Valores será una herramienta positiva para facilitar la operatividad, pero su adopción por parte del mercado será un proceso pausado y no un cambio repentino de gran magnitud.

Explicó que el impacto no será súbito, sino gradual. El proceso es un acto de ir “construyendo la carretera” para que las empresas puedan emitir, subrayando que tomará tiempo y conocimiento para que se consolide.

En este mismo sentido, directivos de Administradoras de Fondos para el Retiro, (afores), que tienen 8.5 billones de pesos de más de 71 millones de cuentas, destacaron que les interesa la nueva regulación, nuevos esquemas de inversión, pero tendrán mucho cuidado con las inversiones.

El reto para los administradores de los recursos de los trabajadores será encontrar activos en los cuales invertir y de buena calidad, que hagan sentido y sean rentables para el capital de los trabajadores.

Transformación de mercado

Durante años, la BMV y la BIVA funcionaron como “clubes exclusivos” para las empresas más grandes del país. Las empresas medianas quedaban fuera debido a los costosos e interminables trámites de registro, auditorías y exigencias de gobernanza.

El proyecto de nueva ley llegó al Congreso de la Unión y superó su primer gran escalón el 29 de abril de 2023, cuando el Senado de la República le dio luz verde. Al pasar a la Cámara de Diputados, el proceso se pausó unos meses debido a preocupaciones de los legisladores sobre si este acceso rápido provocaría un sobreendeudamiento en las PyMEs o fraudes masivos hacia el público.

Pero el sector financiero aclaró dos puntos que destrabaron la discusión: uno, las empresas no solo emitirían deuda, sino también capital (acciones), y dos, los compradores iniciales de estos títulos simplificados no serían ciudadanos comunes, sino inversionistas institucionales calificados (como las afores, aseguradoras y fondos de inversión) con alta capacidad para evaluar el riesgo.

Tras resolverse las dudas, los diputados la aprobaron por unanimidad el 15 de noviembre de 2023 y al año siguiente se aprobó el reglamento, pero como dicen integrantes del mercado, sólo faltan detalles para que salga la regulación que no generará una cascada de llegadas de empresas al sector bursátil nacional.

Últimas noticias

Noticias Recomendadas