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Hay 17 empresas “zombis” en la Bolsa Mexicana de Valores
Esas emisoras carecen de liquidez, están en manos de pocos dueños y por eso no pueden tener una valuación. Algunas están en proceso de quiebra.
En la BMV hay empresas que aunque cotizan, tienen muy baja bursatilidad. Directivos bursátiles quieren que sean rentables.
Entre las compañías que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), hay 17 emisoras que, aunque permanecen listadas, operan en un estado de letargo caracterizado por una bajísima bursatilidad, y se les conoce como empresas zombis.
De acuerdo con Jorge Alegría, director general del Grupo BMV, “estas compañías poseen una base de utilidad que les permite mantenerse a flote operativamente, pero enfrentan un problema estructural: sus acciones están altamente concentradas en pocos dueños. Esta falta de dispersión impide que el mercado asigne un valor dinámico a sus títulos, restándoles liquidez necesaria para atraer a nuevos inversionistas”.
Entre estas empresas zombies, están Altos Hornos de México, una de las mayores siderúrgicas del país, y QB Industrias, productora de materiales de embalaje de plástico, que se encuentran “penando” en la BMV desde 1999.
También está Qumma, un conglomerado enfocado en medios de comunicación, artes gráficas y la industria editorial, desde 2003; Otra es Savia, especializada en la producción y comercialización de semillas, frutas y hortalizas, y Agroindustrial Exportadora Alimentos, dedicada a la compra, procesamiento y exportación de frutas y verduras congeladas o enlatadas, desde 2005.
Desde el 2007, la compañía Tekchem, fabricante de agroquímicos, plaguicidas y pesticidas organofosforados, también está suspendida. Desde 2008, Gomo, importadora, distribuidora y comercializadora de equipo de electrónica de consumo y electrodomésticos. Ese mismo año, Iasasa, fabricante y ensambladora de auto partes estampadas de acero.
A esta lista se suma, Edoardos Martin, fabricante industrial de terciopelo, que desde 2014 cotiza como empresa zombi. Procorp, firma financiera mexicana enfocada en el capital privado y desarrollo de infraestructura, desde 2015.
Las acciones de Himexsa, la fabricante de toallas de algodón y batas, se encuentran suspendidas desde 2018. La desarrolladora de vivienda, Sare, no tiene operaciones desde 2019. Los papeles de Crédito Real, un prestamista no bancario, se encuentran suspendidos desde 2022 y los de Unifin, una financiera no bancaria, tampoco operan desde el 2022. Los títulos de Grupo Famsa están congelados desde 2023.
Ingenieros Civiles Asociados (ICA), continua operando, como empresa privada, pero sus acciones no operan desde 2017.
Unifin todavía sigue activa en el mercado. Mientras tanto, otras como Famsa, Crédito Real y Sare, están en proceso de quiebra, pero sus acciones siguen listadas en el mercado bursátil nacional.
El plan de rescate
Directivos del centro bursátil confirmaron que mantienen contacto con estas emisoras para ayudarlas a recuperar su dinamismo. Entre las estrategias que destacaron que se están implementando para “revivir” estas acciones destacan la contratación de formadores de mercado, fideicomisos para empleados e inclusión en índices.
Jorge Alegría aseguró que hay 3 empresas que tienen una baja bursatilidad y están buscando planes para implementar su liquidez. Resaltó que estas firmas están en proceso de “contratación de formadores de mercado para generar volumen de operación constante, entre otros mecanismos para mantenerlas ‘vivas’”.