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Reino Unido nacionaliza British Steel para proteger su industria siderúrgica nacional
Reino Unido ha nacionalizado British Steel con el fin de proteger el futuro de la producción siderúrgica en el país, anunció el Gobierno, con lo que se ha completado la adquisición de lo que antes era una empresa de propiedad china.
Reino Unido ha nacionalizado British Steel con el fin de proteger el futuro de la producción siderúrgica en el país, ha anunciado el Gobierno en un comunicado este jueves, con lo que se ha completado la adquisición de lo que antes era una empresa de propiedad china.
El Gobierno dijo que la nacionalización de British Steel era necesaria para proteger los intereses nacionales de Reino Unido.
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"British Steel forma parte del tejido de nuestra nación y es una piedra angular de la fortaleza industrial de Reino Unido. La decisión de hoy garantiza el futuro de la siderurgia en Reino Unido, protege los puestos de trabajo cualificados y salvaguarda una capacidad nacional vital", dijo el primer ministro saliente, Keir Starmer.
El Gobierno asumió el control operativo de British Steel, que hasta entonces estaba en manos de sus propietarios chinos, Jingye, en abril de 2025 para impedir el cierre de la acería de Scunthorpe, en el norte de Inglaterra, y proteger los 2,700 puestos de trabajo de la planta y otros miles en la cadena de suministro.
La planta, la última instalación de producción primaria de acero que queda en el país, abastece a los sectores ferroviario, de la construcción y de la automoción, pero en los últimos años ha tenido que hacer frente a los elevados costes energéticos en el país y al exceso de oferta de acero en el mercado mundial.
En mayo de este año, después de que el Estado no lograra encontrar un comprador para la empresa, que fue privatizada bajo el mandato de Margaret Thatcher en 1988, Starmer anunció que su Gobierno presentaría una ley que le permitiera asumir la propiedad.
El Gobierno ha nombrado un nuevo equipo directivo que se centrará en estabilizar las operaciones, gestionar la salud y la seguridad, mantener la producción y colaborar con la dirección, los sindicatos y la plantilla para convertir a British Steel en una empresa comercialmente sostenible y con bajas emisiones de carbono, según ha informado.
"British Steel ahora pertenece al pueblo británico, y nuestro foco es el futuro", dijo el secretario de Estado de Empresa y Comercio, Peter Kyle.