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“Medio Oriente rebasa al choque arancelario como riesgo mundial”
Ven dimensiones económicas similares a las que generó la pandemia; señalan que mantener cerrado el Estrecho de Ormuz, hasta la segunda mitad del año, aumentaría la inflación mundial.
Buques anclados en el estrecho de Ormuz.
El conflicto en Medio Oriente ya es percibido como un mayor riesgo para la economía global que el choque arancelario, advirtieron economistas encuestados por el Foro Económico Mundial (WEF). Si se prolonga dicho evento geopolítico, tendría dimensiones económicas similares a las que generó la pandemia, subrayaron.
Nueve de cada 10 economistas en jefe de organismos internacionales e instituciones financieras de operación global, consultados por el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), anticipan un deterioro del crecimiento económico mundial en los próximos 12 meses, por el conflicto en Medio Oriente.
De acuerdo con ellos, mantener cerrado el Estrecho de Ormuz, hasta la segunda mitad del año, puede provocar un aumento mundial de la inflación.
El 94% de los 76 economistas entrevistados prevé que la inflación mundial aumentará en el transcurso de los próximos 12 meses, reflejo de las cadenas de suministro mundial; así como en los costos de energía y de alimentos.
En este pulso de opinión, donde participaron Laura Alfaro, economista jefe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID); así como Pierre Olivier Gourinchas, consejero económico del Fondo Monetario Internacional (FMI) y Paul Donovan, economista jefe de UBS, solo 13% del total de los encuestados considera que podría presentarse una recesión mundial.
“Mucho dependerá de la duración de la interrupción en las cadenas de suministro. Una crisis breve podría dar margen para la recuperación, mientras que un cierre prolongado agravaría la presión sobre la economía mundial”, leyeron los economistas que recopilaron las previsiones.
Destacaron que las presiones migratorias están acelerando una competencia por talento que sugiere que la dinámica se vuelve más prominentes como un factor de riesgo y oportunidad en economías avanzadas.
Estados Unidos, camino estrecho
De acuerdo con los resultados, 74% de los economistas jefes prevé un crecimiento moderado para Estados Unidos en el transcurso de los próximos 12 meses.
Consignaron que el crecimiento de aquel país, el principal socio comercial de México, sigue impulsado por la inversión en Inteligencia Artificial.
Pero 61% de los entrevistados prevé debilidad en la creación de empleo para los siguientes 12 meses. Este pronóstico apunta a un entorno de contratación más frágil en los meses que vienen.
En la encuesta preguntaron a los expertos qué escenario monetario esperan para Estados Unidos; 32% anticipa un endurecimiento de la tasa, otro 32% un recorte y 37% prevé que se mantendrá sin cambio.
Cabe recordar que apenas esta semana, asumió el cargo de presidente de la Fed, Kevin Warsh quien fue reconocido por su pasada participación en el Comité Federal de Mercado Abierto por su posición hawk.
América Latina, entre la inflación y bajo crecimiento
En la encuesta hacen un acercamiento diagnóstico por regiones geográficas. El panorama descrito para América Latina anticipa un moderado crecimiento, donde solo 12% de los entrevistados prevé un desempeño sólido.
Por otro lado, 39% de los entrevistados considera que la inflación será alta en la región en los próximos 12 meses.
Según los resultados, seis de cada 10 economistas jefes encuestados prevén un crecimiento moderado o fuerte en los próximos 12 meses.
“Si bien el mayor grado de informalidad en algunas economías ensombrece el panorama, las tasas de desempleo relativamente contenidas en la región sugieren una participación sólida en el mercado laboral formal a pesar del menor crecimiento”.
Destacaron el caso de los bancos centrales de Brasil y México, que recientemente recortaron la tasa en 25 puntos cada uno, para llevarla a niveles de 14.50 y 6.50% respectivamente, mientras Argentina continúa sosteniendo una política monetaria restrictiva.
Sobre las remesas, consideraron que el conflicto bélico podría afectar a otras economías al interrumpir las remesas enviadas desde la región.
Añadieron que “las perturbaciones en los mercados laborales locales y en los flujos de remesas podrían aumentar aún más la presión sobre los países receptores”
Como parte del universo de expertos consultados, también están el economista jefe de Volkswagen, Hendrik Cohrs; Lars Olsen, economista jefe de Danske Bank; Gregory Daco, economista jefe de EY Partenon; Máximo Torero, economista jefe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO); Janet Henry, economista jefe de HSBC; Indermit Gill, economista jefe del Banco Mundial; y Paul Donovan, economista jefe de UBS, entre otros.