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Replantear el negocio está en el radar: De la Vega

El dirigente de la Liga Mexicana de Beisbol charló con El Economista sobre los ajustes presentes y futuros que se necesitan en el circuito tras la pandemia del coronavirus.

ECONOMISTA

Entrevista a Horacio de la Vega, presidente de la LMB.

La Liga Mexicana de Beisbol (LMB) contemplaba iniciar su temporada el 6 de abril, pero el brote del Covid-19 en el país lo aplazó al 11 de mayo. Esa fecha era la última oportunidad para rescatar la campaña de 102 juegos por equipo.

Tras las complicaciones por la dispersión del coronavirus en México, la Liga suspendió de nuevo su inicio, pero esta vez sin fecha determinada. Las repercusiones derivadas de la contingencia sanitaria son varias y van directamente al negocio del beisbol. Horacio de la Vega, presidente de la LMB, platicó sobre ello con este diario.

—¿Es inevitable reducir los juegos de la temporada?

Difícilmente podemos tener ya un calendario completo. El escenario completo estaba pensado al recorrer del 6 de abril al 11 de mayo el arranque y el 14 de octubre el cierre. Los escenarios pensaban en una temporada de 102 juegos a uno de 51 juegos y en ese rango caben varias posibilidades: 84, 64 juegos con partido inaugural. Va a depender de lo que nos vayan anunciando las autoridades sanitarias del país.

—¿Consideran que la temporada está en riesgo de cancelarse?

Si resulta que la pandemia se extiende a los meses de septiembre, octubre o noviembre, definitivamente no hay forma de sacar, olvídate ya de la Liga de beisbol, cualquier evento deportivo en nuestro país. Yo creo que, si estamos en un rango de lapsos hasta incluso finales de agosto, principios de septiembre, entonces no estaría en riesgo la temporada. Estamos siendo positivos en el caso de que podamos salir, de manera realista, en el mes de julio. Se nos hace una fecha en que sí podamos arrancar con una temporada corta de alrededor de 51 juegos y salvar la temporada. Habrá que hacer muchos ajustes desde los patrocinios, los acuerdos que tenemos de televisión, tanto de la Liga como de los equipos.

Cada equipo tiene su problemática particular, hay dos equipos (Tabasco y Campeche) que son financiados por gobiernos, cuyos presidentes son funcionarios públicos, y tienen una connotación distinta a cómo se deben manejar; respecto a los otros equipos como los Diablos Rojos del México, que tienen a Alfredo Harp Helú, (Gerardo) Benavides, de los Acereros, o Erick Arellano (Yucatán), que son empresarios muy sólidos, pero esa solidez también se ve mermada en sus propios negocios y muchas veces el financiamiento de los equipos viene de sus negocios al principio y después de los ingresos de la Liga, los patrocinios, los convenios de televisión; si no hay temporada, esos ingresos para pagar otras cosas no van a existir y son los cuestionamientos que nos hacemos si se va reduciendo el número de partidos.

—¿Contemplan jugar sin público?

Jugar a puerta cerrada no es una opción para nosotros, no lo vamos a hacer, es una decisión tomada como Liga y como equipos.

—¿El anuncio del gobierno de que la Jornada Nacional de Sana Distancia se extiende hasta el 30 de mayo afecta las previsiones de la LMB para preparar su inicio de temporada 2020?

Sigue siendo la misma posición. Hablé con la gente de Salud y seguimos la misma lógica, si en junio se va restableciendo la economía quiere decir que el escenario que elegimos de si en el mes de junio o julio estamos en condiciones de arrancar vamos a arrancar.

—Con 51 juegos, ¿es posible evitar pérdidas económicas?

Jugando 51 juegos funciona en términos económicos. No nada más es un tema de salud, es un tema de contexto económico y social importante. Nos encontramos en una situación atípica, donde tenemos que ser proactivos y pensar en muchos escenarios y estar dispuestos a tomar decisiones inmediatas, de acuerdo con cómo se van dando las cosas. Estamos con la mira puesta en sí tener temporada y el cómo es la tarea que nos compete a todo.

—¿Una temporada menor de 51 juegos es económicamente viable?

Económicamente se puede reducir más, no lo estamos considerando ahorita. Hay opciones, no al nivel de lo que decía una nota que salió hace unos días, que íbamos a jugar 30 juegos, es una información que no es correcta. El ejercicio que estamos haciendo es el de los 51 juegos. ¿Menos? Podemos tener hasta 42 juegos. Preferimos tener menos días de competencia con dobles jornadas que más días de competencia con menos juegos. Hay muchos modelos. Bien o mal, no habíamos arrancado. Difícil hubiera sido arrancar temporada y que se cancelara o se suspendiera. Tuvimos la previsión de tomar la decisión un mes y medio antes del 11 de mayo.

—Con la reducción, ¿se descarta el Juego de Estrellas?

No necesariamente. Tenemos una reunión con la Asamblea (de Dueños) la semana que entra y esas decisiones aún no se han tomado de manera puntual. Por hoy se mantiene, aunque la temporada esté reducida, pero tenemos que hablar con el organizador (los Acereros de Monclova).

—Sobre el tema de los patrocinadores y socios comerciales, ¿la Liga tendría que reembolsar pagos ya hechos o son pagos que no se han recibido por la falta de temporada?

Hay distintas opciones. Hay patrocinadores que nos pagaron y en el caso de no tener temporada tenemos que hacer una renegociación para la próxima temporada y cómo se tiene que aplicar; hay patrocinadores que nos pidieron detener los pagos a la Liga hasta no tener claridad de lo que íbamos a hacer y hay otros que dijeron que ven complicado arrancar con nosotros porque la afectación económica de la empresa es tal que no permite tomar una decisión al respecto. Eso es de la Liga, pero en los equipos es similar.

Lo mismo pasa con los derechos de televisión. Si tenías derechos para 102 juegos y se reducen a 51, no es el mismo contenido ni nivel de refinanciamiento de las empresas, aunque también tiene su lado positivo en la parte económica porque el costo de producción es sumamente alto. Nosotros, en una temporada de 102 juegos por equipo (816 juegos en el rol regular), producimos poco más de 2,500 horas de televisión. Se abaratan los gastos de operación en los estadios y los de producción de televisión y otras cosas que van alineadas a una reducción de juegos. Habrá costos fijos y otros variables, y los variables ayudan mucho a la parte del balance económico; si bien no son positivos, que sean al menos neutros para no perder, pero tampoco ganar.

¿Esta contingencia puede acelerar la opción de vender los derechos televisivos en conjunto?

Esta temporada íbamos, de manera transitoria, a estar migrando a que la Liga controlara los derechos de televisión. Ése es un acuerdo en que nos hemos puesto a trabajar. He tenido pláticas con las televisoras del país para ir dialogando para saber cómo podemos hacer una mejor distribución del contenido para ser aplicable en el 2021. Lo que estamos haciendo ahorita es adelantarnos al 2021 y cómo vamos a resolver el 2020 es una incógnita porque no tenemos toda la información. Específicamente, lo que estamos volteando a ver es que si llega el 2021, las cosas se restablecen y tenemos una temporada de 102 juegos, qué es lo que tenemos que hacer. Hemos avanzado mucho y hay una perspectiva muy positiva para poder hacer una mejor producción y distribución de contenidos para la próxima temporada.

¿La contingencia afecta la independencia financiera de la LMB?

Todos estamos afectados por esto. Las propias finanzas de la Liga, que no son finanzas boyantes, es una Liga que requiere de ingresos privados para subsistir. Antes los equipos financiaban los gastos operativos de la Liga. Desde hace dos o tres temporadas se empezó una migración para que la Liga fuera autosuficiente y es parte de lo que estamos haciendo ahora. Todos estamos haciendo ajustes desde la propia operación, proveedores, desde la propia estructura de la Liga, y estamos sujetos a que si se va complicando vamos a tener un efecto negativo en el mediano y posiblemente en el largo plazo. Al final del día vamos a salir de esto y vamos a tener temporadas exitosas en el futuro y se estabilizará la parte de las finanzas de la Liga. Como presidente tengo una responsabilidad con los asociados para que sea una Liga sana financieramente y, bajo esa óptica, tengo que tomar decisiones de ajuste y qué cantidad de ingresos podemos generar para tener un balance por lo menos neutro, para no tener pérdidas en la Liga y no tener efectos colaterales más drásticos como cortar personal, que no lo estamos haciendo por el momento.

Debido a la crisis, ¿cambiarán las negociaciones con los socios?

Eso es indiscutible. El tema de un replanteamiento del negocio de la Liga está claramente dentro del radar de todos. Nosotros podemos decir que va a funcionar así, pero dependemos de la industria, del entorno de negocios en nuestro país. Hay muchas variables que definitivamente tenemos que replantear, no creo que sea un cambio en el que la Liga no incorpore a su plan de negocios la parte de venta de derechos de televisión y algunas categorías y espacios, por ejemplo bancos, telecomunicaciones, bebidas hidratantes o cervecería, categorías y espacios específicos que sean propiedad de la Liga y que la Liga pueda tener ingresos sustanciales y sea sana financieramente, que permitan operar de manera libre. Lo que se busca no nada más es que la Liga tenga finanzas sanas, sino que genere una mejor penetración de distribución que propicie que los patrocinadores locales incrementen su valor y si los números llegan a cierto nivel, que la Liga ya empiece a repartir recursos como hacen ligas en Estados Unidos; que tengas un modelo de revenue sharing, que es repartición de ingresos. Por ejemplo, si la Liga cuesta hoy 3 o 4 pesos por año y generamos 10, pues nosotros ya estamos generando una posibilidad de estar repartiendo 6 o 7 pesos a todos los equipos. Ésa es la finalidad que tenemos en la Liga, repartir recursos que provoquen un efecto positivo de competitividad, que los ingresos que genere la Liga sean repartidos de tal manera que permita que los equipos se armen de mejor manera, que provoquen que la Liga sea más competitiva

¿Qué injerencia tiene la Liga para que los equipos apoyen a los beisbolistas económicamente?

Yo no puedo marcar ningún lineamiento porque yo no soy quien le paga a los peloteros; es una decisión de los equipos. Están haciendo un esfuerzo para apoyar a los jugadores de distintas maneras. Yo en la Liga no voy a marcar un lineamiento porque está fuera de mis atribuciones. Lo que sí estamos haciendo es en el lado de los ampáyers, porque ése sí depende de mí. Nosotros sí somos el patrón y es el esquema que estamos manejando para poderlos apoyar mientras empieza la temporada, porque el contrato arrancaba cuando arranque la temporada, y si no arranca tenemos que prorrogar ese contrato. Como eso no se está dando, tomamos la decisión de no dejar en el desamparo a los ampáyers y que perciban un ingreso en tanto no arranque la Liga.

¿Qué lecciones deja esta contingencia sanitaria a la LMB para protegerse en el futuro?

Hay que tener fondos de contingencia; no estar al día para la parte de los ingresos. Tomo una Liga, no en números rojos, pero tampoco en números positivos para que tuviéramos un superávit y que hayamos arrancado con un presupuesto; es una Liga que prácticamente va al día con los ingresos. A futuro, debemos tener fondos de garantía que nos permitan operar en contingencias como la que estamos viviendo. Otros temas que tenemos que explorar es en la parte de seguros. Nunca estamos exentos, pero nos tocó vivir el juego de la NFL cancelado (2018) por el pasto en el (Estadio) Azteca; no había un seguro y todo mundo dijimos que era importante tener un seguro para este tipo de situaciones. Ahorita se da una situación que nos está afectando a todos y los seguros podrían haber sido una gran ayuda. No soy experto en seguros, pero el poder ir apalancando tus riesgos con distintos mecanismos financieros es una lección que todos deberíamos de tomar y la otra, a partir de ahora, tener claro que el mundo va a cambiar en muchas situaciones. Los eventos y espectáculos que tengan una congregación masiva van a cambiar su manera de operar y la conciencia que tengamos como sociedad va a cambiar. Ojalá que esto termine pronto, pero es una huella que nos está dejando como sociedad a nivel mundial, que tendremos que ser mucho más preventivos de lo que está fuera de nuestro control, tenemos que tener una visión distinta ante este tipo de situaciones.

Socios comerciales de la LMB en el 2020

Patrocinador oficial:

• G500

Proveedores oficiales:

• ADO

• Wilson

• Udi Sport

Alternativas para la temporada 2020:

• Jornadas de doble juego

• Reducir series interzonas

• Vender un número limitado de entradas por juego

angel.huguez@eleconomista.mx

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