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Iker Franco, un buen consejero para Diablos Rojos
El equipo capitalino se encuentra en la Serie de Campeonato y el catcher de la novena tiene el carácter que aporta a los jóvenes confianza y consejos en el juego.
Iker Franco Arce tenía la seguridad de que su actuación en ese primer partido ocupando la posición de receptor había sido buena.
Al día siguiente, su manager Enrique Reyes le entregó una lista de observaciones, las cuales había hecho durante ese primer encuentro.
“Me dijo todo lo que no había hecho, me sentí muy mal y empezamos a trabajar. Hay detalles que uno no ve cuando estás cacheando y te pone más a aprueba”, recordó el originario de Ensenada, Baja California.
Añadió que otras de las personas que han sido importantes en su desarrollo como jugador fue Matías Carrillo, quien también fue su manager en su etapa con los Tigres.
Franco Arce, de 37 años, disputa su temporada número 15 en la Liga Mexicana de Beisbol, sólo que ahora porta la franela de los Diablos Rojos, con quien juega la última Serie de Campeonato.
El receptor ganó cuatro títulos con los Tigres de Quintana Roo, equipo del que formó parte durante 14 temporadas sucesivas y debutó a los 18 años.
De la presente etapa de playoffs que enfrenta, la cual es la décima ocasión en su carrera, aunque en esta ocasión tiene un rol secundario.
Cuando los más jóvenes se acercan a Iker Franco, él suele aconsejarlos en relación con las ciertas situaciones de juego, “pero los chicos de ahora están muy avanzados”.
El también receptor de los Diablos Rojos, Ricardo Valenzuela, comentó que Iker Franco “siempre nos está apoyando, nos está motivando, si él ve algo durante el juego no los hace saber, he aprendido en cómo llevar un juego, cómo reaccionar a la hora cero”.
El jugador añadió que un catcher debe ser observador y en el caso de los pitcher mencionó que mira el tipo de carácter, los pitcheos que hacen, además de transmitirles confianza, y ejemplificó que con el jugador con el que ha establecido una mejor comunicación es con Luis Alonso Mendoza, ya que ambos jugadores fueron parte de los Yaquis de Ciudad Obregón y ahora ambos también juegan con los Diablos Rojos.
“Sabía las situaciones de juego, sabía sus pitcheos fuertes y la confianza es lo que no dio éxito”.
En la temporada regular participó en 24 partidos en los que conectó 13 hits, impulsó cinco carreras, registró un promedio de bateo de .310.
—¿Cuál consideras que ha sido una de las claves en tu carrera?
El catcher de los Diablos respondió:
“Hay que ser humilde para ser alguien en la vida, y la otra son las ganas de trascender, cuando recién firmé, mi madre me pidió que entregara el 110% en cada juego y eso es lo que me ha ayudado en mi carrera, el querer ser un ganador, querer seguir trascendiendo”.
Iker Franco buscará en conjunto con la organización obtener un título más.