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El Munal sacude la historia oficial con la renovación de su colección del siglo XX
Tras siete años sin cambios, la sala "Arte y Visualidad en el México Moderno. Colección Munal siglo XX" reabre sus puertas con una propuesta polifónica, transversal y crítica que desafía el paradigma tradicional de las Bellas Artes.
Renovación sala permanente del Munal.
El Museo Nacional de Arte (Munal) inauguró este miércoles la renovación total de su sala permanente "Arte y Visualidad en el México Moderno. Colección Munal siglo XX", ubicada en el primer piso del recinto. El proyecto, que tardó siete años en materializarse —debido en gran parte a que las piezas de este periodo son altamente solicitadas para exposiciones internas y externas—, en voz de sus curadores, no busca sustituir la historia que ya conocemos, sino demostrar que el panorama cultural del país siempre fue mucho más plural, complejo y rico de lo que tradicionalmente se ha enseñado.
La ceremonia de apertura estuvo presidida por Claudia Curiel de Icaza, secretaria de Cultura del gobierno federal, acompañada por Mireida Velázquez, directora del Munal; David Caliz, representante del colectivo curatorial; Dolores Martínez, subdirectora general de Patrimonio Artístico e Inmueble, y Gerardo Cedillo, coordinador nacional de Artes Visuales del INBAL.
"¿Cómo hemos contado la historia del arte mexicano?", cuestionó Curiel Icaza durante el acto. "La apuesta es la revisión histórica y las nuevas miradas. No se trata solo de reorganizar las salas por disciplinas o autores, sino de abrir un diálogo polifónico para que las nuevas generaciones interactúen con el patrimonio desde otras preguntas".
La secretaria Claudia Curiel encabezó la reapertura de la sala. Foto EE:
El arte como postura política
A diferencia de los montajes tradicionales, la nueva museografía se presenta como un palimpsesto donde los movimientos artísticos se traslapan en lugar de seguir una cronología estricta. David Caliz, en representación del equipo de curadores, detalló que la muestra está diseñada para que el espacio se convierta en un catalizador del pensamiento crítico y no en un lugar de simple adoración estética.
De un universo de casi 9 mil piezas que resguarda el MUNAL —donde el arte moderno representa aproximadamente el 65% de la colección total—, el equipo curatorial decantó una rigurosa selección de más de 340 obras. El recorrido, conformado en un 95% por el acervo del recinto y enriquecido con préstamos de colecciones particulares e institucionales como el INAH y la Coordinación Nacional de Literatura, se divide en ejes temáticos que abordan desde la enseñanza posrevolucionaria hasta el desencanto de la posguerra.
La transformación del espacio también implicó un rediseño espacial e identitario desarrollado por los diseñadores Eduardo Galindo y Fernando Ordoñez. Los antiguos galerones de la sala se abrieron con el fin de evitar un recorrido laberíntico y permitir el flujo de grandes multitudes, sin descuidar la conservación de las obras.
Claves del nuevo montaje:
Equidad de soportes: La pintura académica convive en igualdad de condiciones con la fotografía, el grabado, el cine, los carteles de gráfica política y las revistas ilustradas que formaron públicos entre 1890 y 1950. Al respecto, Caliz destacó el regreso a la exhibición permanente de los carteles del Taller de Gráfica Popular, la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios (LEAR), y las revistas Frente a Frente y Futuro, piezas que suelen estar guardadas por estrictos criterios de conservación del papel.
Justicia histórica para las mujeres artistas: Se integra un eje transversal para saldar una deuda histórica, visibilizando con fuerza la producción de creadoras fundamentales como María Izquierdo, Lola Cueto, Tina Modotti, Lola Álvarez Bravo, Rosario Cabrera, Nahui Olin y Esther Hernández, quienes definieron los lenguajes afectivos y políticos de la modernidad mexicana.
Se reivindica la obra femenina. Foto:
Descentralización: La muestra rompe con el centralismo capitalino al incorporar la vibrante producción artística de las periferias, como las escuelas de Jalisco y Puebla.
Joyas y documentos inéditos: Se exhiben piezas poco vistas, como la bandera original de los estudiantes de la huelga de la Academia de San Carlos de 1912 —perteneciente al fondo documental Luis G. Serrano—. Caliz enfatizó el valor de rescatar estos fondos (que incluyen también los de Carlos Mérida y Félix Parra) para conectar los objetos históricos con las fotografías de la época. Asimismo, destacan el panel Río Juchitán de Diego Rivera y el famoso retrato de Salvador Novo pintado por Manuel Rodríguez Lozano en 1924, un testimonio de la diversidad sexual en los años 20.
Nuevas rutas: En el nuevo diseño de las salas se vuelve fundamental la integración de disciplinas que antes se consideraban secundarias. "Cuando hablamos de la multiplicidad de visualidades —cine, fotografía, textiles, objetos, documentos—, nos interesaba colocar pequeños fragmentos porque esa visualidad también construye una manera de entender el México moderno", explicó Caliz.
Se integran fotos y documentos a la exhibición. Foto EE:
Surrealismo: "No podíamos no articular aunque sea un pequeño núcleo sobre la importancia del surrealismo y sus visualidades", comentó el curador. En este espacio, la icónica pieza de Diego Rivera, Las tentaciones de San Antonio, convive con fotografías de Kati Horna, obra de Gabriel Fernández Ledesma y un documento histórico excepcional: el Manifiesto por un arte revolucionario independiente, firmado por André Breton y Diego Rivera, con la presencia intelectual de León Trotsky.
El paisaje: Este también se convierte en un hilo conductor para repensar el territorio y lo nacional. La renovación permite ahora admirar en anverso y reverso una pieza fundamental del Dr. Atl sobre el volcán Paricutín (1943), la cual antes se exhibía de un solo lado por razones de espacio. Esta visión se complementa con los dibujos a carbón que sirvieron para su libro Cómo nace y crece un volcán, las fotografías de Armando Salas Portugal (que Atl usaba como bocetos) y las reflexiones paisajísticas de la artista Pilar Calvo, obra incorporada gracias a la reciente donación de Carlos Pellegrini.
La modernidad: El trayecto concluye con los "Desencantos de la modernidad", un núcleo que aborda el quiebre colectivo ocurrido tras la Segunda Guerra Mundial. En este periodo, los creadores se cuestionaban con crudeza si el arte debía responder a una postura política, estética o ideológica.
"Nos interesa justo dejar como en puntos suspensivos, entender que el arte moderno no termina aquí", reflexionó David Caliz. "Siqueiros publicará en 1945 su artículo No hay más ruta que la nuestra, pero en realidad nos daremos cuenta de que artistas como Manuel Felguérez o Lilia Carrillo dirán: 'Por supuesto que hay más rutas que solamente una'. Nos interesa ver la posibilidad de que el arte aperture nuevos horizontes".
Información útil para tu visita:
- Exposición: Arte y Visualidad en el México Moderno. Colección MUNAL siglo XX
- Sede: Museo Nacional de Arte (MUNAL), Primer Piso.
- Dirección: Tacuba 8, Centro Histórico, Alcaldía Cuauhtémoc, CDMX.
- Horario: Martes a domingo de 10:00 a 18:00 horas.
- Costo: 95.00 pesos entrada general. Domingos acceso libre.