Los automóviles ocupan un lugar en la mente de los que poseen uno. En general no representan sólo un medio de transporte, ya que simbolizan algo más fundamental sobre la identidad, individual y colectiva de cada persona, al ofrecer detalles de lo que se desea proyectar hacia los otros de nosotros mismos. Es evidente que esto no es una generalización absoluta, pero en muchos casos no se compra un auto híbrido si no se desea demostrar que existe una conciencia hacia el cuidado del ambiente.

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Los autos se han generado un espacio en la sociedad y no podemos distanciarlos de las implicaciones que generan. En este caso me refiero también a los problemas que conlleva el uso diario de estas máquinas.

Por ejemplo, durante el 2016, la Ciudad de México repitió como la urbe con más exceso de tránsito vehicular que produce serios embotellamientos dentro de la ciudad, según el índice de Tráfico de TomTom. Este problema se traduce en miles de horas hombre perdidas, retrasos y miles de litros de combustible desperdiciados.

Los automovilistas siempre pueden sumar el problema de los estacionamientos a los ya muchos problemas que encuentran al usar un auto en la Ciudad de México.

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Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en la capital del país existen 4.7 millones de vehículos automotores registrados, moviéndose por la ciudad diariamente, aunque no es la entidad con más unidades registradas ya que el primer lugar lo ocupa el Estado de México con 5.1 millones de autos. Estos últimos aportan una carga extra de autos que se desplazan por los 55,419 km de caminos para autos dentro de la ciudad.

Esto, irremediablemente, implica no sólo una demanda de uso de las vías sino un exceso de demanda por los lugares de estacionamiento. Según el Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO) en la Ciudad de México existen cerca de 6.5 millones de cajones de estacionamiento construidos, a ellos habría que sumar los incontables lugares en la calle en los que los automovilistas podrían dejar sus autos y los lugares concesionados por el Gobierno de la Ciudad de México para estacionarse bajo el esquema de los famosos "parquímetros".

Encontrar dónde dejar estacionado un auto, se vuelve un problema para cualquiera. A este problema, una start-up 100% mexicana llamada Leopark presenta una solución ingeniosa, que busca ser conexión logística entre los conductores de autos y las ofertas de estacionamiento.

Leopark es una aplicación para teléfonos inteligentes, IOS y Android, que tiene un año en línea y ayuda a los usuarios a encontrar estacionamientos cercanos al destino final de su ruta. La aplicación cuenta con una base de datos, que se actualiza constantemente, para que los que usen puedan encontrar los estacionamientos en la Ciudad de México junto con los precios y las amenidades que ofrece dicho establecimiento, como por ejemplo valet parking y la ruta para llegar hasta ese lugar.

La aplicación tiene cinco co-fundadores y tienen como meta crear mejores soluciones de movilidad, comenzando con los estacionamientos. Una de las ventajas que ofrecemos es la posibilidad de poder pagar algunos del estacionamiento desde una tarjeta que este sincronizada con la aplicación, sobre todo en la compañías más grandes dijo el Co-Fundador y Director de Desarrollo de la aplicación, Hugo Cardoza.

Creemos que a través de Leopark podemos apoyar la logística que implica estacionar un vehículo, queremos que los usuarios tengan una experiencia de estacionamientos 2.0; todo se ha modernizado y automatizado: los coches son cada vez más inteligentes, los teléfonos móviles son cada vez más útiles y eficientes, pero en casi 100 años no hemos podido cambiar la forma en la que nos estacionamos dijo Hugo Cardoza.

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Pero no es el único servicio que ofrece la aplicación. Recientemente incursionaron en la difícil logística de administrar el estacionamiento para eventos. En las ediciones 2016 y 2017 del festival de música Bahidorá, Leopark fue la alternativa que algunos de los asistentes utilizaron para que su llegada al concierto fuera más simple de lo normal. Este año, lograron administrar casi 2,000 autos a través de las reservas que se realizaron con la aplicación, según dijo en entrevista para El Economista, Hugo Cardoza.

Según Hugo Cardoza, esta es una importante área de oportunidad debido a que el que los asistentes usen un automóvil para llegar, representa un problema en la organización de la logística de algún evento, una necesidad que cada usuario puede resolver previo al evento con el uso de la aplicación y sin el uso de efectivo destinado para este fin. Que ellos se preocupen por disfrutar de un buen espectáculo y que nos dejen a nosotros la logística de esta alternativa de transporte, para que la gente empiece a vivir una experiencia agradable desde que llegue al evento dijo el empresario mexicano.

Otra de las soluciones que Leopark presenta es "Leopark Garage", que busca resolver una necesidad del estacionamiento donde viven las personas. Con esta función un sensor en el sistema automático de apertura pretende que los usuarios de la aplicación tengan la posibilidad de abrir sus portones desde su teléfono móvil. Esta solución busca sustituir a control remoto que algunas puertas o portones ya utilizan, y además la aplicación permite tener un registro de quiénes han abierto la puerta, así como poder abrirla desde cualquier parte del mundo. Esta última opción agrega una función que analiza si no estás cerca de tu casa y la aplicación se cerciora de que estés intentando abrir la puerta dijo Cardoza.

Para el futuro, Leopark tiene desarrollada infraestructura para hacer posible la búsqueda de estacionamiento en los lugares permitidos en la calle. La aplicación pueda informar a los usuarios cuáles son los lugares asignados en la calle que están disponibles para los clientes y funciona a través de un sensor instalado en cada cajón delimitado y que se conectaría con la aplicación permitiendo pagar a los parquímetros también desde la aplicación. El sensor cuenta con una batería con cinco años de duración y es resistente a las inclemencias del clima, aunque aún necesitan el apoyo del gobierno para comenzar a dar el servicio.

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