Empresas como Apple, Amazon, Facebook y Samsung son vistas por el sector como la mayor amenaza al negocio de la banca tradicional, de acuerdo con especialistas del sector financiero que creen que las grandes tecnológicas pueden incluso llegar a suponer un problema de concentración por los servicios de nube que ofrecen a otras empresas financieras.

El IX Informe de Tendencias en Medios de Pago de Minsait, para el que se entrevistó a 40 miembros del sector financiero en los países de América Latina y a 400 usuarios de sus servicios, cuatro de cada 10 mexicanos creen que las grandes tecnológicas o big tech proveerán un mejor servicio que la banca tradicional y cinco de cada 10 piensan que su servicio será igual.

Según el informe, en Latinoamérica, las big tech han aprovechado la información que obtienen de la interacción con sus usuarios para apalancar  el inicio de su oferta de servicios financieros. Recientemente, Facebook anunció el inicio de sus servicio de pagos a través de Whatsapp y Samsung y Apple han ido avanzando en el mercado de las wallets de pago y de los pagos sin contacto (contactless).

Son justamente los wallets de dispositivos como los de Samsung o Apple, los que tienen la mayor probabilidad de sobrevivir en los próximos cinco años, por encima de las wallets bancarias y de las de los ecosistemas de pago, como Mercado Pago, refiere el documento de Minsait, la división de tecnología de la española Indra.

Ernesto Terríquez, director de Servicios Financieros de Minsait, explicó en entrevista que si bien en el principio del proceso de disrupción digital, el sector bancario reconocía a las fintech como su principal amenaza; las big tech llegaron a ofrecer servicios financieros en América Latina a finales del 2019 y principios de 2020 con un alto componente tecnológico, la penetración de sus marcas y al respaldo financiero que tienen para invertir y para ofrecer nuevos productos financieros.

“Amazon ha creado un ecosistema alrededor del e-commerce y creo que está a un paso de comenzar a ofrecer financiamiento para la compra de productos”, dijo Terríquez. Este modelo ya lo aplica la argentina Mercado Libre en México, que ofrece créditos de consumo pero también de trabajo, a través de su división Mercado Crédito.

Terríquez agregó que mientras que la banca tradicional tiene restricciones para llegar a la base no bancarizada de la población mexicana, las grandes tecnológicas son capaces de llegar a cualquier segmento de la pirámide poblacional con lo que su producto puede ser adoptado con mayor facilidad.

El informe de Minsait cita a Alfonso Estévez, director general de EZ Wallet, una plataforma de banca móvil mexicana, quien está convencido de que las grandes tecnológicas van a ser “los grandes competidores de los proveedores consolidados, con sus herramientas tecnológicas, sus bases de datos y su fortaleza digital.

“Los bancos deberían estar más preocupados por ellos ya que la estrategia de las fintech no es competir con los bancos o los bigtech –con quienes no pueden hacerlo-, sino formar parte de sus ecosistemas o crear ecosistemas propios”, refiere Estévez en el informe.

No obstante, para Fabricio Ikeda, director del área de Fraude y Cumplimiento Regulatorio de la empresa de análisis de datos para el sector bancario FICO en América Latina, la dinámica entre la banca tradicional y las grandes tecnológica es más una de alianzas que de competencia.

“La ventaja de la banca tradicional frente a las big tech es la capacidad de inversión y el poder hacer llegar nuevos productos a sus clientes, pero al mismo tiempo cuando entra uno de estos participantes al mercado, como ha pasado en países como México, Brasil y Colombia, lo que hace es generar más valor a la industria”, dijo Ikeda.

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kg