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Internet complica trabajo de espionaje
Para el director del centro de información británico, David Pepper, internet ha generado una nueva carrera armamentista en el mundo del espionaje.

El avance tecnológico y de internet ha generado una nueva "carrera armamentista" en el hermético mundo del espionaje, de acuerdo con un artículo en la edición digital de la BBC.
El ex director del centro de escuchas oficial del Reino Unido (GCHQ), David Pepper, dijo en entrevista con la BBC que internet ha cambiado radicalmente el trabajo de la agencia de inteligencia británica.
Espías y espiados están inmersos en una carrera que está poniendo una enorme presión sobre los servicios de seguridad.
"Es una carrera armamentista constante. Conforme avanza la tecnología, más tecnología está disponible, y el equilibrio cambia todo el tiempo", dijo Pepper.
Pepper dirigió durante cinco años, el GCHQ, agencia que suministra datos de inteligencia sobre amenazas domésticas o del extranjero. El centro es tan hermético que hasta los 80s, el gobierno se negó a discutir su existencia.
Pepper dijo que el centro tiene blancos "muy sofisticados" y que muchas vidas estarían en riesgo si el Estado no pudiera rastrear las comunicaciones.
Activistas de derechos humanos han criticado los planes oficiales para almacenar el tráfico de llamadas telefónicas y de uso de internet de los ciudadanos a nombre de la lucha contra el terrorismo.
"Lo que más nos preocupa es ese ataque que no hayamos podido preveer", señaló Pepper.
Por el momento, los detalles de los tiempos, las fechas y ubicaciones de las llamadas por teléfono celular, los números marcados, los sitios de internet visitados y las direcciones de correo electrónico son almacenados por las empresas de telecomunicación hasta por 12 meses, en el marco de un acuerdo voluntario.
El año pasado, la ministra de Gobernación Jacqui Smith anunció planes para crear una base de datos para guardar esta información.
Y aunque no faltan detractores que ven en ello una amenaza a la democracia, Pepper insiste en que las agencias de espionaje existen para ayudar a la gente.
El ex espía subraya la urgencia de ganar la batalla tecnológica y reconoce que los artilugios que vemos en las películas modernas de espionaje como las de James Bond "sólo están en nuestros sueños".