El Instituto Nacional de la Propiedad Intelectual (INPI) de Brasil decidió que el uso de la marca iPhone en el país pertenece a la compañía local Gradiente, que registró el nombre en el año 2000.

La información se publicó este martes en el Diario de la Propiedad Intelectual, pero debido a problemas técnicos sólo estará disponible la próxima semana, como pudo verificar Valor Económico.

La decisión de la agencia fue tomada en respuesta a la solicitud de registro de la marca realizada por Apple en el 2006. A finales del año pasado, el INPI afirmó que negaría la petición porque Gradiente Eletronica SA, un fabricante local de aparatos eléctricos, solicitó el registro de la marca seis años antes.

La ley brasileña estipula que la primera compañía que solicita la propiedad intelectual ante el Registro de Marcas del INPI es la que detenta el derecho de uso de la marca en territorio nacional , afirmó Silvia Rodríguez, coordinadora general de Marcas del INPI, en una entrevista con Valor Económico en diciembre.

La estadounidense Apple todavía puede apelar la decisión ante el INPI o ante la Corte de Brasil, el mayor mercado de tecnología en América Latina. Se cree que ambas empresas llegarán a un acuerdo, como ha ocurrido en otras jurisdicciones.

En octubre pasado, Apple perdió una demanda por derechos de marca contra la mexicana iFone, fundada en el 2002 y que registró su nombre un año después. La tecnológica estadounidense presentó su dispositivo móvil en el 2007 y en el 2009 inició la batalla legal contra la firma local, que tras obtener el fallo a favor contrademandó a Apple por daños económicos.

En diciembre pasado, Gradiente puso en el mercado su primera línea de smartphones con el nombre iPhone, con sistema operativo Android, a un precio de 599 reales (unos 300 dólares).

Contenido de la

APR