Lectura 4:00 min
Efecto FinCEN detona recomposición de la cartera fiduciaria en México
El sector fiduciario bancario registró un crecimiento acumulado de 25% entre el 2022 y el 2026.

Fachada de la CNBV.
A casi un año de la designación del Financial Crimes Enforcement Network (FinCEN) sobre CIBanco e Intercam, el mercado fiduciario mexicano experimentó una reconfiguración significativa. Se estima que alrededor de 3.2 billones de pesos en cartera fiduciaria migraron desde las entidades sancionadas hacia otras instituciones del sector financiero, de acuerdo con el reporte “Mercado Fiduciario en México 2025–2026”, elaborado por TMSourcing.
En el documento se estima que Banco Multiva fue el principal receptor de estos flujos, al absorber la mayor parte de la cartera proveniente de las entidades señaladas y escalar, en menos de seis meses, a la primera posición como receptor dentro del sistema fiduciario, con más de 1.66 billones de pesos administrados.
En una segunda línea, instituciones como Actinver, Invex e Inbursa consolidaron flujos secundarios, sumando cada una entre 50,000 y 300,000 millones de pesos a sus carteras. Asimismo, Kapital participó en la absorción de volúmenes menores.
De acuerdo con el reporte, las sanciones propiciaron la recomposición de las cuotas de mercado en el sector fiduciario bancario, segmento que registró un crecimiento acumulado de 25% entre el 2022 y el 2026.
El análisis también indica que el negocio fiduciario en México presenta un dominio estructural de la banca múltiple, con una concentración marcada de activos administrados en un número reducido de participantes bancarios en comparación con otras figuras del sector financiero.
“La estructura actual limita la competencia efectiva, reduce opciones para los clientes y genera menor presión para la innovación y la eficiencia”, se lee en el documento.
El reporte refiere que, si bien el negocio fiduciario es el modelo asociativo normativamente disponible más sólido en México, su estructura actual genera ineficiencias que acotan su potencial económico.
Entre éstas se identifica que pocas instituciones de banca múltiple concentran la mayoría de los fideicomisos y los activos administrados, mientras que el mercado bursátil y de representaciones comunes es atendido por un número limitado de instituciones fiduciarias, pese a representar el mayor valor de activos en administración.
Estructura actual limita desarrollo
Asimismo, el documento señala que la estructura actual limita la competencia efectiva en el sector fiduciario, reduce opciones para los clientes y genera menor presión para la innovación y la eficiencia, en un entorno donde también se observa una falta de jugadores que funjan como fiduciarios en fideicomisos emisores y representaciones comunes, así como una asimetría normativa entre Sociedades Financieras de Objeto Múltiple no reguladas (Sofomes), e intermediarios financieros regulados.
El análisis añade que existen pocas instituciones fiduciarias calificadas y sociedades autorizadas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), así como criterios fiscales desarticulados, particularmente en la obtención del RFC.
También se identifican retos relevantes para los intermediarios especializados en fideicomisos, como la alineación regulatoria, la prevención de lavado de dinero y el cumplimiento, la digitalización, automatización, el poder Judicial, además de la necesidad de estructuras fiduciarias emisoras simplificadas.
“Desde la perspectiva de TMSourcing, la evolución del marco fiduciario representa una oportunidad estratégica para fortalecer el sistema financiero mexicano, ampliar el acceso a soluciones fiduciarias especializadas y detonar eficiencia, innovación y competencia en beneficio de familias, inversionistas, sociedad y autoridades”, se puede leer en el reporte.
Finalmente, el documento concluye que se debe garantizar el acceso efectivo de la autoridad de competencia a información relevante, evitando que el secreto fiduciario limite la supervisión.
El negocio fiduciario en México presenta un dominio estructural de la banca múltiple, con una concentración marcada de activos administrados en un número reducido de participantes bancarios en comparación con otras figuras del sector financiero.

