Una vez que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) publique en el Diario Oficial de la Federación (DOF) todas las autorizaciones de las fintech que seguirán con sus operaciones, ahora de una forma totalmente regulada, no se descarta una consolidación del sector en el que haya fusiones y adquisiciones, considera Juan Carlos Flores, cofundador y director de Doopla.

Hace unos días se publicó el oficio a través del cual se autoriza a esta plataforma de financiamiento colectivo o crowdfunding, que tiene ya más de 300 millones de pesos en créditos y más de 750,000 usuarios registrados, a seguir con sus operaciones.

“Creo que se va a consolidar el ecosistema, y en términos generales vamos a fortalecernos las empresas”, comenta.

Agrega: “tampoco descartamos, a lo mejor no el próximo año, pero sí para el 2023, procesos de consolidación en cuanto a fusiones o adquisiciones. Creo que también eso lo vamos a estar observando”.

Al cierre de abril, de acuerdo con información de la CNBV, había ya 11 fintech completamente autorizadas, y otras 15 en la antesala de publicarse su oficio, pero con algunos requisitos aún por cumplir.

En entrevista, Juan Carlos Flores destaca que, con un ecosistema completamente regulado, además se verá una mayor adopción de este tipo de plataformas por parte de los usuarios, y empresas más robustas en frentes como prevención de fraudes, gestión de riesgos y ciberseguridad por mencionar sólo algunos. “Al final de cuentas, el beneficiario va a ser el inversionista”.

No obstante, también señala que habrá retos como son escalar y seguir creciendo, pero ahora ya en un entorno regulatorio; además de seguir batallando con la crisis económica derivada de la pandemia de Covid-19.

“Es un hecho que este año y el siguiente vamos a seguir lidiando con la crisis económica; cuidar la originación de créditos; cuidar la gestión y administración de la cobranza”, refiere.

Implica estar en “las grandes ligas”

Para el co fundador y director de Doopla, el tener ya la autorización implica estar ya en “las grandes ligas”, con beneficios como el tener certeza jurídica; institucionalizar procesos y actividades, y la facilidad de concretar mayores alianzas corporativas.

Pero también, dice, con ello se incrementan las posibilidades de que entren a Doopla inversionistas institucionales. “Tanto para fondear nuestras operaciones del día, así como para el fondeo de solicitantes de crédito. Que haya un fondeo institucional, eso tiene muchas implicaciones: imagínate que grandes fondos de inversión puedan ser co-inversionistas de personas físicas”.

Además, puntualiza que se incrementa la confianza de los usuarios. “También es un mensaje de tranquilidad y confianza hacia los miles de usuarios, porque eso te habla de que, al ser una institución financiera regulada, pues nuestras operaciones son supervisadas, vigiladas, monitoreadas y auditadas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores”.

No fue un proceso sencillo

Juan Carlos Flores reconoce, no obstante, que el haber obtenido finalmente la autorización, no fue un proceso sencillo, pues en el caso de Doopla implicó un trabajo de 30 meses; una inversión importante de recursos y capital humano; y más de 150 documentos entregados a la CNBV.

“Se termina de formalizar esta autorización, y a partir del 30 de abril ya somos una institución de financiamiento colectivo, una institución de tecnología financiera regulada”, enfatiza.

eduardo.juarez@eleconomista.mx