Concluidos los programas de diferimiento de pagos de créditos —en el último trimestre de 2020—, hubo un aumento en la morosidad. Sin embargo, la Fundación de Estudios Financieros (Fundef) no identifica un riesgo para el sistema bancario mexicano.

No obstante, precisa que una evidencia más contundente se tendrá en el análisis del primer trimestre del 2021, dado que las cifras de su estudio presentado este martes son del 2020.

Destaca que información de los intermediarios financieros y del sector bursátil, pone en evidencia que la primera etapa posterior a la salida de los programas de posposición de pagos fue exitosa.

Precisa que si bien hubo aumentos en la cartera vencida y en la morosidad, estos no fueron excesivos, y que con las provisiones adicionales y una base de capital adecuada, no se prevé un problema de solvencia.

“Es decir, el problema que se pensaba tendría el sistema financiero, parece que no se está materializando(...) Parece que el sistema financiero transitará a una normalidad, operando con solvencia como lo venía haciendo previo a la crisis”.

En el documento “Situación del sistema financiero de México ante la crisis por Covid-19”, detalla que a esa fecha, la cartera vencida de la banca en empresas se ubicó en 1.92%; en consumo en 4.73%; en tarjeta de crédito fue de 7.14%; en créditos personales de 7.12%; en los de nómina de 3.09% y en vivienda de 3.23 por ciento.

No obstante, agrega que los bancos cerraron el 2020 con provisiones de 194,618 millones de pesos; utilidades de 102,121 millones, y un índice de Capitalización de 17.7 por ciento.

El análisis contempla a las instituciones -principalmente bancos- con una cartera mayor a los 20,000 millones de pesos, destaca que aunque algunos no participaron en los programas de diferimiento de pagos, sí tomaron acciones para apoyar a sus clientes.

El análisis de Fundef destaca que de las 20 instituciones con cartera mayor a los 20,000 millones de pesos que instrumentaron los programas de diferimiento de pagos, ninguna se acogió a los de reestructuras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, ello, explica, debido a que imponían condiciones de beneficios mínimos excesivos.

eduardo.juarez@eleconomista.mx