A pesar de que la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera (Ley Fintech) contempla la participación de inversionistas experimentados en proyectos de fondeo colectivo, lo que les permitiría a éstos algunas exenciones de ciertas reglas contempladas en la ley, su definición debe ser igual a la que existe en otras leyes del sistema financiero, indicaron representantes de la industria.

Para Francisco Meré Palafox, presidente de la asociación FinTech México, el que se tenga una definición de inversionista experimentado idéntica a la que existe en otras leyes del sistema financiero serviría para que el ecosistema fintech esté más integrado con otros sectores, como el bancario.

“La definición de inversionista experimentado que está en (las disposiciones secundarias de) la ley, creemos que tiene que ser congruente o idéntica con la que existe de inversionista calificado en la Circular Única de Bancos o las disposiciones del Mercado de Valores”, detalló Meré Palafox.

De acuerdo con las disposiciones secundarias de la Ley Fintech que se encuentran en la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (Conamer), los inversionistas experimentados para proyectos de fondeo colectivo podrían ser instituciones financieras, tanto nacionales como extranjeras, así como dependencias y entidades de la Administración Pública Federal.

A los inversionistas experimentados, contemplados en la Ley Fintech, no les aplicarían los límites de inversión que están previstos para los inversionistas comunes, los cuales tienen la finalidad de que éstos tengan una diversificación de su patrimonio en una plataforma y así reducir el riesgo de sus inversiones.

“Hay unas reglas que creemos son muy positivas, pues obligan o regulan la diversificación que los inversionistas deben tener en los proyectos que fondeen; hay una excepción para cuando se trate de que los inversionistas sean instituciones financieras”, acotó el presidente de FinTech México.

En la ley bancaria o del mercado de valores, un inversionista calificado es aquella persona que mantenga en promedio, durante el último año, inversiones en valores por un monto igual o mayor a 1 millón 500,000 Udis (poco más de 9 millones de pesos), o que haya obtenido en cada uno de los dos últimos años ingresos anuales iguales o mayores a 500,000 Udis, es decir más de 3 millones de pesos.

“Sería mucho más claro y mucho más eficiente, tener una sola definición de inversionista calificado como la que existe en otras partes del mercado financiero”, expuso Meré Palafox.

Evitar arbitraje

Para Omar López, miembro del Consejo de CFA Society México, a pesar del avance que ha tenido la publicación de las reglas secundarias de la Ley Fintech, uno de los temas pendientes es, precisamente, homologar la definición de inversionista experimentado con la que existe en otras figuras.

“Creo que algo que queda pendiente es homologar la definición (de inversionista experimentado) con la que se tiene en la Ley del Mercado de Valores y la Circular Única Bancaria. En la Ley Fintech, se le permite (a los inversionistas) no incurrir en las obligaciones de la diversificación”, explicó el miembro de CFA Society México, que es una asociación de profesionales en inversiones.

De acuerdo con López, a pesar de que esta definición quedará como está plasmada en la Conamer, los inversionistas ya tienen certeza para meter recursos en estas plataformas debido a las condiciones establecidas.

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