México está en el camino correcto de contar con un sistema financiero mucho más incluyente, destacó el subsecretario de Hacienda, Gerardo Rodríguez Regordosa.

En el marco de la presentación del libro "Las finanzas de los pobres", el funcionario refirió que ante la importancia de este tema durante la Presidencia de México en el G-20 se seguirá impulsando un agenda de inclusión financiera.

Esta agenda, dijo, se trabajará en tres áreas prioritarias, las cuales quedaron establecidas este domingo en el comunicado que surgió de la Reunión de Ministros de Finanzas y Gobernadores de Bancos Centrales del G-20.

Detalló que el primer punto es un programa de aprendizaje recíproco entre países con distintos niveles de inclusión financiera y que permita a los menos avanzados en el tema emprender estrategias y la creación de una instancia de coordinación a nivel nacional.

Segundo, agregó, promover la educación financiera como un elemento fundamental en el uso de los servicios financieros, ya que los orígenes de la crisis entre 2007 y 2008 se debió en buena medida a la falta de este elemento y el compromiso y adquisición de productos sin la conciencia de sus implicaciones.

Así que "tanto para países en desarrollo como para países desarrollados, el tema de inclusión financiera es importante para contribuir a la estabilidad del sistema financiero global", manifestó.

Mientras que el tercer tema de la agenda mexicana en el G-20, indicó, es fortalecer la coordinación y avanzar en el desarrollo de directrices en materia de protección a los consumidores de productos y servicios financieros.

Señaló que los temas de esta agenda se han trabajado a nivel nacional, de ahí que se haya propuesto en el G-20 ante los beneficios registrados.

Rodríguez Regordosa precisó que entre los avances alcanzados en el país se encuentran los cambios a ciertas regulaciones, de tal manera que dieron espacio a crear el producto de cuenta básica y de nómina, ambos sin costos y saldos mínimos.

Asimismo, la modificación a la regulación en materia del combate al lavado de dinero, la cual permitió clasificar las cuentas de captación por niveles, por lo que se pueden abrir de manera remota, con bajos montos y simplificación de requisitos.

También, añadió, se logró la expansión de la infraestructura bancaria al registrar crecimientos de 2000 a la fecha de 432% en terminales punto de venta, así como de las sucursales.

Además de agregar al menú de opciones la figura de bancos de nicho y las corresponsalías bancarias, para impulsar una mayor competencia en el sector y mayor penetración.

Otro ejemplo de estos avances, destacó, es que de enero de 2000 a septiembre de 2011, el crédito al consumo pasó de representar 0.8% como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB) a 4.2%, inicialmente por las tarjetas de crédito y en una segunda etapa por la adquisición de bienes de consumo.

Ejemplo de ello, comentó, es que en el último censo del INEGI se ha incrementado de 2000 a 2010 el consumo de autos de 32 a 44%; de refrigeradores de 86 a 93 y de computadoras de 9.0 a 30 por ciento.

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