Mientras en el 2015 el británico HSBC salió de otros países emergentes, decidió permanecer en México principalmente por las ventajas que representa el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Ahora que es inminente una renegociación del acuerdo, el banco no cambia sus planes en el país azteca.

Nuno Matos, director general de HSBC México, afirma que con o sin TLCAN, México será una economía abierta y competitiva , y por lo tanto es un banco perfecto para atender esta situación, ya que se especializa en comercio internacional.

Reconoce que sí hay una incertidumbre que está deteniendo algunos proyectos de inversión y los planes de consumo, pero no ve una recesión y por el contrario, sí muchas ventajas que pueden ser positivas para México, país que, augura, está condenado al éxito.

En este sentido, y una vez superados los malos años que tuvo el banco, Matos reafirma que HSBC estará para siempre en México y se ha impuesto la meta de que en el 2020 tenga una utilidad de 1,000 millones de dólares, enfocada principalmente a sus dos pilares de negocio: retail y empresas.

Cuando en el 2015 HSBC decidió quedarse en México, su principal argumento fueron los beneficios que representaba el TLCAN. ¿Una posible renegociación ha alterado sus planes para quedarse en México?

De ninguna forma. Nosotros como institución en México basamos nuestra estrategia en dos pilares: uno, la escala que tenemos en el negocio de retail; tenemos 1,000 sucursales; somos uno de los cinco principales bancos mexicanos, y tenemos todo lo que es necesario para ser exitosos en el mercado de personas y en el de empresas. Seguiremos creciendo en cuotas de mercado en el negocio de individuos, en nuestra base de clientes, creciendo nuestro negocio de préstamos, de hipotecas, de tarjetas, de seguros de inversiones, y por lo tanto es un pilar fundamental a la hora de desarrollar nuestra actividad en México. El otro pilar es que siendo el banco más internacional del mundo y presente en 76 países, somos la entidad que más conecta las compañías en el mundo, y por lo tanto somos perfectos para una economía abierta como es México. Nuestro escenario central sin embargo es muy claro: el NAFTA será renegociado, es normal que así ocurra. Estamos convencidos de que no se van a dar cambios radicales.

Se habla de que se están deteniendo inversiones en espera de la renegociación del TLCAN. ¿Los inversionistas cómo ven el escenario para México?

Nos preocupa a todos que la incertidumbre del mercado se prolongue más de lo necesario. Los mercados, los inversores, los consumidores, a nadie le gusta periodos de incertidumbre y claramente estamos pasando por uno de ellos. El escenario central que te comenté es el que vemos como más probable, pero nadie puede garantizar un escenario, cierto, y por eso también es cierto que los inversionistas están de alguna forma a la espera para poder reiniciar sus actividades de inversión. Algunos consumidores podrán estar más prudentes a la hora de tomar crédito. También es muy probable que en la medida en que en el segundo semestre empecemos a ver con más claridad de qué forma el NAFTA va a ser renegociado y cuáles son los conceptos renegociados, el mercado se tranquilice y las inversiones y el consumo se aceleren otra vez. No estamos viendo un escenario recesivo.

¿México sigue siendo atractivo para los inversionistas?

México, yo lo he dicho varias veces, es un país que está condenado al éxito. Es un tema de tiempo, de que sigamos haciendo las reformas necesarias para que eso ocurra. México es un país muy grande, con 120 millones de habitantes; es un país muy joven, que crece, con una clase media que está creciendo; con una mano de obra muy disponible y muy preparada; tiene una localización inmejorable. México tiene un tipo de cambio muy competitivo, así que no hay dudas de que vamos a seguir creciendo. Además está apostando a reformas muy claras. Así que es muy fácil quedar congelado en el corto plazo, mirar hacia lo que estamos hoy viviendo, que sin duda es de incertidumbre, pero en el mediano y largo plazos, es claramente un país absolutamente adecuado para invertir.

¿HSBC se va a quedar en México? ¿Cómo van con la meta que les pusieron en el 2015 desde su casa matriz?

Cien veces sí. Yo creo que está claro después de todo lo que hemos hecho. Todavía nos queda mucho para llegar a donde queremos llegar, sin duda. Hemos hecho un incremento de capital por 300 millones de dólares en octubre. Hemos sido el banco que más creció en ingresos el año pasado. Es decir, con este nivel de éxito y con un país que tiene un perfil perfecto para el banco que somos, HSBC estará aquí para un buen rato, para siempre.

¿La meta que fijaron desde la holding va acorde con lo establecido?

Absolutamente. En el 2016 hemos más que superado la meta en pesos, y en el 2017 probablemente estaremos un poquito menos que duplicando los resultados del 2016.

¿El entorno actual podría afectar su meta, por un menor crecimiento de la economía y del crédito?

El crédito creció el año pasado, el sector lo hizo alrededor de 12-13%, nosotros crecimos por arriba de eso en el 2016. Este año, si me hubieras preguntado en octubre qué pensaba que iba pasar con el crédito en el 2017, te habría dicho que hubiera crecido entre 10 y 12%, y creo que ahora por el entorno crecerá entre 6 y 8 por ciento.

¿El tema del alza de las tasas podría inhibir aún más el crecimiento del crédito?

Obviamente cuando tienes un crecimiento de 300 puntos base de la economía, los mismos contratos que tenemos con los clientes, especialmente los clientes de compañías, reflejan ese crecimiento de forma automática. Porque en esos contratos las tasas de interés están indexadas a la TIIE. Así que para las compañías sin duda se ha dado un impacto inmediato contractual, y es innegable que el crédito se quedó ligeramente con tasas superiores para los consumidores, pero seguimos ofreciendo tasas muy competitivas.

Tras la recuperación en su rentabilidad, ¿cuál es la meta de HSBC? ¿Cuáles son los planes que tiene para el mediano y largo plazos?

Queremos llegar a 1,000 millones de dólares en el 2020, el resultado antes de impuestos. Y básicamente será recuperar nuestra posición en el mercado, la rentabilidad dentro del mercado mexicano. Para eso, desde el punto de vista de negocios, vamos a seguir apostándole al negocio de retail, que debería significar 40% de nuestros resultados en México. Tenemos una base muy sana: 1,000 sucursales, una base de clientes que va creciendo. Por otro lado, en el negocio de compañías buscamos seguir siendo el banco para las necesidades de banca internacional de las compañías que importan, que exportan.

¿Qué tan importante es para lograr esta meta el tema de la banca digital, ante la llegada de nuevos jugadores como las fintech?

La banca digital es una tendencia imparable, los clientes son los que eligen la forma de interactuar con los bancos. Hay clientes que hoy en día sólo usan el canal digital, hay quienes, y muchos, que sólo usan la sucursal, y hay otros que usan los dos tipo de canales. Es una tendencia que los clientes vayan migrando poco a poco a los canales digitales, y eso no quiere decir que los canales físicos como las sucursales van a perder en el corto plazo su importancia.

¿Todos estos temas tenderán a cambiar la vocación de la banca?

El cambio es constante, y por lo tanto ninguna industria en el mundo se puede considerar que tiene un modelo exitoso permanente, siempre tiene que estar reinventándose. Por otro lado, sin duda la banca digital y el cambio hacia los canales digitales es innegable. Las fintech lo que van a jugar es un papel complementario a la banca, es decir, van a asociarse con la banca. Las fintech no podrán ser bancos, porque en el día que sean bancos tendrán que ser reguladas como tales.