El presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), Jaime Ruiz Sacristán, no descartó la posibilidad de hacer una revisión del marco legal en el que operan las instituciones financieras, con la finalidad de adecuarlo a las necesidades del país.

Esta adaptación, explicó, alcanzaría un punto medio, donde la autoridad revise las operaciones de las instituciones y hacer público el procedimiento, pero reservando el derecho del banco a defenderse.

Lo anterior, luego del caso de falta de control para prevenir lavado de dinero por parte de HSBC.

Ruiz Sacristán dijo que si bien el incidente de HSBC es un caso aislado en el sistema financiero del país, sería oportuno revisar la ley para definir un marco legal moderno y acorde a las necesidades del ámbito nacional.

El presidente de la ABM señaló lo anterior al término de su participación en el lanzamiento de un nuevo programa de créditos bancarios a pequeñas y medianas empresas exportadoras en la Secretaría de Economía.

Consideró oportuno encontrar un mecanismo para que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) haga público el proceso de investigación sobre un caso de presunto lavado de dinero.

Sin embargo, el banco en cuestión tendría reservado su derecho a presentar sus argumentos antes de proceder a la multa, si fuera el caso.

No lo hemos discutido, hay que discutirlo con las autoridades; tenemos que saber cuál va a ser la idea, cuál va a ser la penetración que tendrán las autoridades al respecto.

Un banco tiene una revisión pero también tiene derecho a defenderse en un momento dado, entonces hay que buscar una cosa que sea moderna, que sea acorde a las necesidades del país y lo vamos a hacer y lo vamos a platicar con las propias autoridades , señaló.

Cabe recordar que hace algunos días el banco HSBC pagó multas por 379 millones de pesos a la CNBV, por incumplir reglas contra el lavado de dinero entre 2007 y 2008, luego de quedar envuelto en un escándalo por una investigación del Senado de Estados Unidos.

No obstante, Jaime Ruiz Sacristán descartó enfático que el incidente de HSBC constituya una señal de un problema sistémico en el sector financiero del país, pues recordó que en México operan múltiples instituciones en colaboración estrecha con las autoridades reguladoras.

Es un caso aislado, creo que de esto estamos haciendo una cosa muy grande; en México hay 42 instituciones, más Casa de Bolsa, más compañías de seguros, de fianzas, en fin es un sistema muy grande, es un caso específico y aislado , aseguró.

El presidente de la ABM admitió que el fenómeno del lavado de dinero es un riesgo latente, que implica que autoridades y el sector privado perfeccionen constantemente su normatividad y mecanismos de operación, a fin de cerrarle el paso a dinero proveniente de actividades ilícitas.

El problema de lavado de dinero no es un problema de la banca mexicana, es un problema mundial; en todos los países del mundo tenemos este problema; tenemos que afrontarlo y tenemos que saber controlar y revisar qué está pasando en los bancos".

Los bancos tienen sistemas muy sofisticados para poder detectar estas operaciones y lo hacemos todos los días y así lo informamos a las autoridades; pero este es un asunto mundial que todo los días vamos aprendiendo y todos los días tenemos que mejorar en nuestro sistema , aseguró.

Finalmente, en ese contexto, el dirigente de los banqueros consideró oportuno que el Congreso de la Unión apruebe cuanto antes la ley anti-lavado de dinero.

Reconoció que si bien no tendría incidencia en el sector financiero del país, es claro que contribuiría a evitar que otras actividades productivas, como el comercio, sean utilizados por el crimen organizado.

La ley anti-lavado es una cosa muy importante que se apruebe en el Congreso, la ley anti-lavado no tiene que ver con los bancos, porque tienen su propia ley.

Tiene que ver con otras instituciones o empresas de servicio comerciales, en donde hoy en día se reciben grandes cantidades en efectivo , concluyó.

RDS/ APR