Con la llegada de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) a la Presidencia de la República, la Asociación Mexicana de Entidades Financieras Especializadas (AMFE) ve una nueva oportunidad para concretar metas en materia de financiamiento que se quedaron inconclusas en la actual administración.

En conferencia de prensa, Enrique Bojórquez Valenzuela, presidente de la asociación que representa a intermediarios no bancarios, explicó que para cubrir los huecos que todavía hay en materia de financiamiento en el país la nueva administración debe poner énfasis en puntos como la regulación diferenciada de acuerdo con la naturaleza de cada intermediario, el impulso a la banca de desarrollo y la competencia desleal que generan empresas que actúan fuera del sistema financiero regulado.

“Estamos pidiendo que existan mejores condiciones para que fluya el financiamiento, un crédito responsable y un financiamiento efectivo que alcance a todos los estratos de la población mexicana”, expresó el presidente de la AMFE.

Base de la pirámide, el reto

De acuerdo con Bojórquez Valenzuela, para el sector financiero todavía significa un reto llegar a segmentos como la base de la pirámide; sin embargo, si se tiene un buen acompañamiento de políticas públicas, se puede potencializar el crédito en este tipo de población.

“Reconocemos que ha sido difícil operar en la base de la pirámide, pero hay mucho que hacer por apoyarlo en los esfuerzos que va hacer (el gobierno) en este sentido para que fluya el financiamiento en actividades productivas en estas regiones del país”, dijo el presidente de la AMFE.

Bojórquez Valenzuela enfatizó en la necesidad de que exista una regulación financiera de acuerdo con la naturaleza de cada institución del sector financiero que acompañe el desarrollo crediticio para sectores que tradicionalmente no han sido atendidos.

“Pedimos un intercambio de ideas (con la autoridad) para que haya un financiamiento adecuado a uno de nuestros modelos de negocio, una regulación diferenciada que se entienda para que se potencialice y ayude a incrementar el financiamiento en todas estas áreas que no están atendidas en este país”, detalló el representante de dicha asociación.

El proyecto de nación que AMLO presentó cuando era candidato considera una modificación a las normas regulatorias y de supervisión aplicables a las instituciones financieras de acuerdo con su tamaño y con el sector al que atienden.

“Queremos que el financiamiento sea un detonante, que es la sangre vital que hace que la vida económica del país florezca crezca y creemos que, en esta nueva vida, esta nueva etapa sea dentro de un marco prudencial dentro de la legalidad como siempre lo andamos buscando (...) cada intermediario tiene que participar dentro del tamaño y el tipo de figura que le corresponde”, añadió.

Protección al consumidor

Por su parte, Alejandro Martí Bolaños Cacho, vicepresidente de la AMFE, comentó que, si bien se buscará trabajar con el nuevo gobierno para ampliar la inclusión financiera y así ampliar el porcentaje del crédito como proporción del Producto Interno Bruto (PIB), no se debe descuidar el lado de la protección al consumidor.

“El sector de financiamiento especializado se ha caracterizado por ser ese complemento al sector bancario, pues llega a muchos lugares donde los bancos no llegan (...) El financiamiento especializado va a seguir cumpliendo esa función que, hasta el momento, nos ha llevado a una participación de crédito de 36% del PIB, aunque la meta de este sexenio era de 40%”, expuso Bolaños Cacho.

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