En medio de un señalamiento que se da a una entidad no bancaria, Ficrea, por posible lavado de dinero, recientemente se publicaron disposiciones que harán que los intermediarios estén sujetos a más controles para prevenir este delito.

El 31 de diciembre, se dieron a conocer modificaciones a la regulación en materia de prevención de lavado de dinero que impactan a entidades financieras populares.

De acuerdo con el despacho especializado en temas de intermediarios Nava-Monterrubio, el objetivo de estas modificaciones es adecuar el marco jurídico de prevención de los delitos de operaciones con recursos de procedencia ilícita y financiamiento al terrorismo a las leyes, con el fin de mitigar más el riesgo de que estos intermediarios puedan ser utilizados para el blanqueo de capitales.

El despacho destaca que para las sofomes y uniones de crédito se hacen adecuaciones a sus disposiciones de carácter general y para las figuras de ahorro y crédito popular se establecen nuevas, al derogar las antes establecidas.

Entre los temas modificados, se adecuan los que tienen que ver con la identificación de los clientes. Explica que los intermediarios estarán obligados a enviar a la CNBV su programa anual de capacitación de su personal en materia de prevención de lavado de dinero. Un tema relevante es la nueva obligación de consultar la lista de personas bloqueadas, que proporcionará Hacienda, y en caso de identificar un cliente (en dicha lista), cancelar inmediatamente esas operaciones .

Para el caso de las sofipos y socaps es casi una nueva regulación a la que tenían en este tema y, además, se homologa con la que viene aplicando el resto de las entidades financieras.