La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) anunciaron, de manera oficial, un nuevo paquete de medidas para la reestructuración de créditos en aquellos clientes de la banca que hayan visto afectada su economía por la pandemia del Covid-19, y que por lo tanto tengan problemas para cumplir con sus obligaciones de deuda.

Esto, una vez que han comenzado a vencer los diferimientos de pagos lanzados como una primera medida de apoyo entre marzo y abril, cuyos plazos iban de cuatro a seis meses.

“Dado que la pandemia se ha extendido, la SHCP por medio de la CNBV, acordó aplicar nuevas medidas para proteger la economía de las personas y empresas que lo requieran. Esto, con el objetivo de aminorar sus compromisos crediticios y proteger su patrimonio, al disminuir las mensualidades a pagar mediante reducciones de tasas de interés o extensiones de los plazos”, detalló Hacienda.

Agregó que estas medidas beneficiarán a las diversas modalidades de créditos al consumo, hipotecarios, a las empresas y otros.

Para esto, las autoridades financieras han otorgado facilidades regulatorias, con las que se pretende promover las reestructuras de los créditos, y que las instituciones financieras ajusten los esquemas de pago a la nueva realidad de las economías de los acreditados y sus familias.

“Para lo cual, invariablemente deberá disminuir el pago que se venía realizando, al menos en 25%, lo que implicará que se amplíe el plazo remanente hasta en 50% del original, así como disminuir la tasa de interés y hacer quitas de capital”, expuso la dependencia.

Juan Pablo Graf, presidente de la CNBV, puntualizó en videoconferencia que los bancos y otros intermediarios financieros están trabajando con su clientela para buscar la reestructuración de los créditos, de tal manera que quienes necesiten algún tipo de apoyo, puedan encontrar esquemas que les permitan pagar menos, al menos en el corto plazo.

“Estamos buscando que dichas reestructuras cuenten con una disminución de tasas de interés, ampliaciones de los plazos de los créditos con relación a lo que originalmente se tiene previsto. Esa disminución de tasas, ampliación de plazo o en su caso disminuciones de los saldos, podrían hacer  que los acreditados paguen, en el caso de los créditos mensuales, una cantidad menor que lo que inicialmente tienen contemplado”, puntualizó el funcionario.

Mencionó que a este programa de reestructuras, que ya está en marcha, pueden recurrir tanto quienes en su momento se sumaron al diferimiento de pagos, como los que no, pero que en los últimos meses han tenido complicaciones en su liquidez; además de que para ello, los bancos deben realizar una evaluación nueva de la capacidad de pago de los acreditados.

De igual forma, señaló que en este programa, se contempla la consolidación de deudas en una sola, ello, en caso de que el acreditado tenga contratados con la misma institución, diferentes financiamientos.

Quienes estén al corriente, no tendrán afectación en el buró

El presidente de la CNBV explicó que todos los créditos que se reestructuren hacia adelante, no afectarán el historial crediticio de quienes soliciten el beneficio, siempre y cuando se hayan mantenido puntuales en sus pagos, ya sea si se beneficiaron del programa de diferimiento de pagos o no.

Sin embargo, los créditos que estaban vigentes pero no estaban al corriente de sus pagos, tendrán una marca “suave”, y los que estaban en cartera vencida, ahí permanecerán mientras no haya evidencia de que se estén cubriendo los adeudos.

Medidas para incentivar

Las autoridades financieras refirieron que, para incentivar y permitir a los bancos reestructurar los créditos de los clientes, decidieron implementar cuatro nuevas medidas: computar un monto menor de reservas específicas cuando se pacte una reestructura; y reconocimiento de las reservas específicas que se liberen por la reestructura de un crédito, como adicionales.

También podrán reconocer un mayor capital regulatorio al considerar las reservas adicionales como parte del capital complementario y reducir prudentemente los requerimientos de capital por riesgo de crédito.

Adicionalmente, para incentivar la inclusión financiera y el otorgamiento de nuevos créditos, se realizarán las siguientes medidas: extender el uso del buffer de capital (suplemento de conservación de capital) hasta el 31 de diciembre del 2021; ampliar los requerimientos de liquidez hasta marzo de ese mismo año; y ampliar a las personas morales la regulación que permita la apertura de cuentas y contratación de créditos sin necesidad de que el cliente vaya a la sucursal.

“Tenemos que generar condiciones adicionales que permitan ir reordenando el sistema financiero mexicano, que todavía haya facilidades para empresas o familias, pero teniendo en cuenta que el horizonte a través del cual se va a ir operando, es un horizonte ya no de unas cuantas semanas, sino de algunos meses”, dijo por su parte Arturo Herrera, Secretario de Hacienda.

Pronunciamiento de bancos, pendiente

Al respecto, la Asociación de Bancos de México (ABM), sólo mencionó que hasta que no se tenga finalizado el plan de reestructuras, se dará un pronunciamiento a lo informado este miércoles por las autoridades financieras.

eduardo.juarez@eleconomista.mx