Londres.- El secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, dijo que los mercados financieros querían ver que los países miembros de la zona euro pongan en práctica la red de seguridad diseñada para estabilizar a la moneda única.

Geithner, durante una visita a Londres, también llamó a los europeos a trabajar por un enfoque global consistente para reformar al sistema financiero, aunque la Unión Europea dijo que podría aplicar por su cuenta un impuesto a los bancos.

Después de reunirse con su homólogo británico, George Osborne, afirmó que el plan de ayuda de la UE a los países endeudados "es un buen programa (y) tiene los elementos correctos. Lo que los mercados quieren ver es acción".

El fondo entregaría préstamos con muchas condiciones a los gobiernos de la zona euro que tengan dificultades para recaudar fondos en los mercados internacionales, después de que otro rescate para Grecia no lograra calmar los temores a una moratoria de deuda soberana en los países del sur de Europa.

Las acciones europeas cerraron con un alza del 2.5%, tras tocar el martes mínimos de nueves meses, mientras que Wall Street avanzaba más del 1 por ciento.

Pero el euro seguía bajo presión en medio de las continuas señales de renuencia de los bancos a prestar a sus contrapartes de la zona euro expuestos a deuda soberana regional.

La importancia que Geithner le dio a la coordinación de la nueva normativa financiera parecía ser un dardo a Alemania, la mayor economía de Europa, que sorprendió a los mercados y enojó a sus socios de la UE al prohibir unilateralmente algunas operaciones especulativas la semana pasada.

El secretario del Tesoro viajará a Fráncfort para una cena de trabajo con el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, para al día siguiente reunirse con el ministro de Finanzas germano, Wolfgang Schaeuble, en Berlín.

En su vuelo a Europa desde China, Geithner dijo a la prensa que "enfatizaría la importancia de un enfoque global diseñado cuidadosamente" para la siguiente etapa de la reforma financiera.

El canal de televisión CNBC dijo que el jefe del Tesoro también llamaría a los europeos a realizar pruebas de tensión a sus bancos para identificar a aquellos que tengan nuevas necesidades de capital y recuperar así la confianza del mercado en el sistema financiero.

La Comisión Europea dio a conocer el miércoles un marco para la creación de un impuesto sobre los activos, pasivos o ganancias bancarias para pagar por adelantado el costo de futuras crisis, fijando un escenario de enfrentamiento sobre el tributo en la cumbre del G-20 en Toronto el próximo mes.

"Sobre este tema, podemos ir adelante por nuestra cuenta", dijo Barnier a Reuters. "No es Estados Unidos el que va a pagar por la estabilidad financiera de Europa", acotó.

El órgano ejecutivo de la UE dijo que el dinero que salga del impuesto debería ser de asignación específica a los fondos de resolución bancaria nacional, lo que pone a Bruselas en contra de Francia y Reino Unido, que quieren que el dinero ayude a los ajustados presupuestos nacionales.

Los temores a que la crisis de deuda de Europa pueda sepultar a algunos bancos los ha hecho reacios a prestarse entre sí, tal como ocurrió durante la crisis financiera del 2007-2009.

Los costos de los préstamos interbancarios en dólares subieron a nuevos máximos de 10 meses el miércoles.

Los mercados monetarios están "asumiendo un apretón crediticio", dijo Michael Pond, estratega de bonos del Tesoro de Barclays Capital en Nueva York. "De nuevo se está desarrollando una crisis de confianza", agregó.

OCDE, optimista

La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) dijo que la economía global se estaba recuperando más rápido de lo esperado de la recesión y que Asia estaba a la cabeza de ese camino, pero que el repunte permanecía en riesgo por las enormes deudas de los países desarrollados.

Un estudio de la OCDE fue relativamente optimista sobre la zona euro, al pronosticar un crecimiento del 1.2% para este año y del 1.8% para el 2011, mejor que el 0.9% y el 1.5% de la Comisión Europea, respectivamente.

La OCDE agregó que los bancos seguían vulnerables, apuntando al alto precio de los seguros contra la moratoria de deuda o credit default swaps (CDS).

Los reguladores europeos realizaron un estudio confidencial de la solvencia de los sistemas bancarios nacionales en septiembre pasado, pero su tranquilizadora conclusión no disipó las dudas, ya que no hicieron pruebas individuales a los bancos ni publicaron el detalle de sus hallazgos.

Cualquier prueba de tensión en Europa debiera ser diferente de las realizadas en Estados Unidos el año pasado, porque Europa carece de un amplio fondo de rescate como el Programa de Alivio de Activos en Problemas (TARP por su sigla en inglés) de 700,000 millones de dólares para cubrir cualquier deficiencia de capital que encuentre.

Un alto funcionario del Tesoro estadounidense dijo que Washington estaba inquieto por la decisión "contraproducente" de Berlín de prohibir las ventas en corto al descubierto de algunos activos. Geithner también criticó la idea europea de regular a los fondos de cobertura y de capital privado.

En la última medida fiscal para recuperar la confianza del mercado, Italia aprobó un paquete de recortes presupuestarios por 24,000 millones de euros (29,490 millones de dólares) con el fin de reducir su déficit, que incluye congelar salarios públicos y reducir la planta estatal.

El comisario de Asuntos Monetarios de la UE, Olli Rehn, dijo que los recortes eran "muy significativos" y ayudarían a recuperar la confianza en la zona euro. Las calificadoras crediticias Standard & Poor's y Moody's dijeron que el paquete mejoraría las finanzas itálicas y tranquilizaría al mercado.