Una posible fusión de Nacional Financiera (Nafin) con el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), como lo ha planteado el presidente electo Andrés Manuel López Obrador, derivaría en la creación del banco de desarrollo más grande del país, si se toma en cuenta el tamaño de activos que tiene cada una de estas entidades.

Hoy, de acuerdo con cifras de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), Nafin tiene activos por 518,251 millones de pesos (26.54% del total de la banca de desarrollo) y una cartera de crédito de 217,114 millones de pesos (22.99% del total); mientras que el Bancomext cuenta con activos por 404,021 millones de pesos (20.69%) y una cartera de 205,715 millones (21.78 por ciento).

De fusionarse, los activos del nuevo banco sumarían 922,272 millones de pesos (47.24% del total de la banca de desarrollo) y la cartera 422,829 millones de pesos (44.77%), con base en las cifras más recientes de la CNBV.

Hoy el banco de desarrollo más grande es Banobras (especializado en infraestructura) con 786,701 millones pesos en activos (40.29% del total) y una cartera de 392,585 millones (41.57 por ciento).

Pero la intención de la próxima administración, según lo ha dicho el propio presidente electo, es también fusionar Banobras con la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF). De concretarse esta opción, sumarían 909,282 millones de pesos en activos (46.57%) y 473,176 millones de cartera (50.16 por ciento).

Tanto Nafin como Bancomext se especializan en el financiamiento, directo o a través de garantías, de las empresas del país, sólo que la segunda institución hace énfasis en las empresas exportadoras.

Mientras que Banobras se especializa en el financiamiento de proyectos de infraestructura, y la SHF en el desarrollo de vivienda.

La semana pasada el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, reiteró que su gobierno fortalecerá a la banca de desarrollo y entre las medidas para ello adelantó que se planea fusionar a Nafin y el Bancomext.

“Vamos a fortalecer la banca de desarrollo. Ahí también estamos pensando que hay dos instituciones que pueden unirse para dar un mejor servicio: Nacional Financiera y el Bancomext, que podemos hacer uno solo; fusionar para dar un mejor apoyo en este sentido”, dijo ante industriales de Nuevo León. De igual forma, hizo mención a la intención de fusionar el Banobras con “la financiera encargada de dar créditos para vivienda”.

“Para la industria y el apoyo a las empresas, Nafin será fortalecida buscando que se tengan tasas de interés bajas y que realmente se apoye con créditos que estén accesibles a los empresas, pequeñas y medianas”, expuso.

Añadió: “en eso estamos, en el ajuste del aparato administrativo, y también que estos organismos estén en manos de gente honesta, con experiencia, porque si ustedes revisan quiénes han sido funcionarios, muchas de estas áreas, en algunos casos son hasta políticos que se les da la oportunidad de tener un cargo, pero que no tienen ninguna vinculación con la tarea que deben desempeñar”.

Buena idea

Para Jorge Sánchez Tello, de la Fundación de Estudios Financieros, aunque ésta no es nueva, es una excelente idea que espera se concrete, dado que, explicó, el problema de la banca de desarrollo en México es que es muy grande, tiene mucha burocracia y duplica funciones que genera costos adicionales al gobierno.

“Un área importante que tendrá el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, justamente cuando habla de austeridad, es tratar que la banca de desarrollo sea un buen complemento de la banca privada, sea eficiente y apoye a las pymes. Además se necesita eliminar duplicidades”, señaló el especialista.

Como referencia, mencionó el caso español, donde una de las grandes transformaciones que tuvo la banca de desarrollo, la hizo el partido de izquierda, el PSOE, al dejar solamente un banco de desarrollo, que ha servido como complemento de la banca privada y es más eficiente.

“Casi cada nuevo gobierno ha querido modernizar la banca de desarrollo y hacerla más eficiente pero no han podido; ojalá éste sí pueda”, refirió.

Analistas de Moody’s también refirieron la semana pasada que habrá que esperar los detalles de esta fusión, pero confiaron en que, de darse, se mantenga el expertise de las diferentes instituciones, y reconocieron que la posible desaparición del Bancomext obedecería a la estrategia del gobierno entrante, de fortalecer e impulsar más el mercado interno.

Calderón apostó por las garantías y la bursatilización

Durante la administración de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012) se intentó la fusión de Nafin con Bancomext, pero en aquella ocasión lo impidió la oposición en el Congreso de la Unión.

Para el periodo 2007-2012, de acuerdo con el Programa Nacional de Financiamiento del Desarrollo (Pronafide), se estimaba un crecimiento importante de la cartera de crédito total de la banca de desarrollo al sector privado, fundamentalmente a través de intermediarios financieros no bancarios, el cual sería complementado con un incremento de garantías sin fondeo y bursatilizaciones apoyadas.

Con Peña se cambió el mandato

La reforma financiera aprobada en los primeros años del gobierno de Enrique Peña Nieto fortaleció más a la banca de desarrollo, al darle más facultades para actuar como banca de primer piso y apoyar a sectores desatendidos por la banca tradicional. En este periodo, empero, no se manejó la posibilidad de fusionar los organismos.

En el Pronafide de la administración que está por concluir, se planteó dotar a la banca de desarrollo de mayor flexibilidad regulatoria y financiera para cumplir con el mandato de fomentar la expansión del crédito, potenciar los recursos del gobierno de la República y utilizar parte de estos recursos como inductores de la participación del sector privado de forma eficiente, para que en conjunto se pudieran apoyar y atender a los sectores estratégicos de la economía, como infraestructura, campo y pequeñas y medianas empresas.

De esta forma, se duplicaron los recursos canalizados por la banca de desarrollo del 2012 a junio del 2018.

AMLO plantea evitar duplicidades

El llamado Proyecto 18 que el equipo económico de Andrés Manuel López Obrador presentó a finales del 2017 menciona que hoy la banca de desarrollo presenta problemáticas como el hecho de que el esfuerzo en materia de financiamiento al desarrollo se encuentra disperso entre un amplio número de instituciones, lo que limita su eficacia; además de que no se diferencia claramente entre uso de recursos fiscales y crediticios; y. la oferta de productos se encuentra dispersa y, en algunos casos, duplicada.

En este sentido, se considera que debe mantenerse presencia en los sectores tradicionales, pero a la vez empezar a incursionar en nuevos sectores y en la transformación continua de procesos productivos en un horizonte de mediano y largo plazos, mediante el fortalecimiento del capital humano especializado, una mayor vinculación universidad-industria, y el apoyo del emprendedurismo.

Además, se señala, se debe contar con instrumentos financieros innovadores (bonos verdes y de impacto social) que conjunten apoyos, no sólo de tipo financiero, sino de capacitación y asistencia en áreas que fomenten el desarrollo de emprendedores y mujeres y promuevan el desarrollo de ecosistemas de innovación y desarrollo tecnológico.

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