La inflación general ha observado una trayectoria descendente desde septiembre y es probable que termine el año debajo del 4.0%, dentro del rango esperado por el Banco de México (Banxico), anticipó Bursamétrica.

A unos días de que termine el año, la empresa de consultoría destacó que las presiones en la demanda han disminuido después de las compras realizadas por los consumidores durante el Buen Fin en noviembre pasado.

Además, los precios de los alimentos han reportado menor volatilidad a medida que se disipan los efectos de la sequía y la gripe aviar, y los de los combustibles en el mercado internacional siguen moderándose con el crecimiento más lento de la economía mundial.

Señaló que las presiones inflacionarias siguieron cediendo en la primera quincena de diciembre, cuando el INPC fue de 0.27% desde el 0.68% en todo el mes anterior.

Ello debido a que las reducciones en los precios de la telefonía móvil, chile serrano, papaya, cebolla, aguacate, naranja y calabacita, entre otros, permitieron compensar parcialmente las alzas registradas en los servicios turísticos en paquete, en el jitomate, gasolina de bajo octanaje, electricidad, suavizantes y gas doméstico, principalmente.

Así, a tasa anual el INPC se ubicó en 3.76%, por primera vez debajo del 4.0% en que se había colocado desde junio pasado, y la inflación subyacente fue de 3.0%, mencionó en un análisis.

La fortaleza del peso mantiene a raya el componente importado del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) y los graduales aumentos en los precios de las gasolinas mes a mes.

También apoyan la idea de que la inflación terminará 2012 dentro del límite máximo del rango esperado por el Banxico, de 3.0%, más/menos un punto porcentual.

De acuerdo con Bursamétrica, con la inflación contenida y la economía en desaceleración, se espera que el Banco de México mantenga su tasa de interés de referencia en 4.5% en buena parte del siguiente año.

klm